Eras mi arcoíris más gris
y la tormenta que
más calma me daba.
Llovías colores
y eras el cielo nocturno nublado
que me regalaba un espectáculo
de luminosos astros.
Eras la nube densa pero que
por el aire fácil se dejaba llevar,
y me encantaba admirar.
Como tornado
destrozabas todo lugar
por donde pasabas,
pero a mí me protegías
en el mejor rincón que poseías,
ahí donde escondías
un deslumbrante sol que, a la vez,
no controlabas y también
me quemaba.
Eras dos temporadas,
todo florecía y todo se secaba.
Con todo y eso, eras mi cielo favorito.
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Palabras Que Nunca Dije
PoetryEsto que leerás es, únicamente, toda una serie de PALABRAS QUE NUNCA DIJE...
