Y si te preguntan a quién
le dedicas tanto,
responde que al aire.
No sería mentira,
pues si es cierto que a las palabras
se las lleva el viento
quedaría esperar que
las mande destino correcto;
a unos ojos cargados de cafeína,
motivo de tus desvelos,
o a unos donde estés mirando
el mismo cielo...
O adonde sea que encuentres
el final de tu arcoíris.
Que arrastre tus dedicatorias
hasta su puerta y rocen sus oídos
cual brisa en verano.
Y le silbe tu nombre
por la rendija de su ventana;
que los árboles se presten, cómplices,
para murmurar entre sus hojas
el secreto que contienes
en tus sonrojos.
Y si a quien le dedicas tanto
te pregunta por el destinatario,
contéstale que el aire le regalará
la verdad oculta.
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Palabras Que Nunca Dije
PuisiEsto que leerás es, únicamente, toda una serie de PALABRAS QUE NUNCA DIJE...
