Lo que está destinado a ser, será.
Jungkook ha sido ascendido a director universitario y han enviado a alguien que pueda reemplazarlo como maestro, han pasado cinco años exactos desde que le dijo adiós a la única mujer que lo ha hecho sentir algo po...
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—Tal vez debimos intentarlo.
—¿Empezar una relación?— Kim asintió— No, Kim. No habría funcionado.
—¿Por qué no?
Ambos tenían el nudo en la garganta que intentaban pasar con el vino, la botella todavía tenía poco más de la mitad.
—Porqué muy apenas habíamos si acaso tenido un par de citas, es decir— tragó— sentíamos mucho el uno por el otro y eso era maravilloso— además de sorprendente, al menos en su caso— pero no tuvimos tiempo de construir algo y sin un nosotros sólido, no creo que fuese buena idea intentar iniciar a distancia—se pasó ambas manos por el rostro— habría terminado mal y no solo por eso, yo no estaba en mi mejor momento y probablemente lo habría arruinado.
—Creo que sigues sin entender que tú no eres un problema, hablas de ti mismo como si fueses un parásito y no es así.
—Lo entiendo ahora, hace cinco años no lo hacía— aceptó— ahora lo sé, al menos en su mayoría.
Todavía tenía mucho en lo que trabajar respecto a su visión de si mismo, pero al menos su perspectiva no era tan negativa como en el pasado.
—Jungkook— le llamó, de nuevo vio a sus labios temblar por el nerviosismo— si yo te digo que todavía te quiero y que voy a dejarlo todo con Trent para estar contigo— su corazón golpeaba fuerte y rápido contra su pecho— ¿Tú terminarás con tu novia para estar conmigo? ¿Todavía te gusto? Después de verme...
—Estoy diciéndote que no pude comprometerme con mi novia de un año y que te extrañé como un loco el resto— la miró— ¿Y todavía preguntas si me gustas? Pues no lo sé, eh.
Lo golpeó en un brazo.
—No me hagas reír, Jungkook, que estoy hablando en serio.
—¡Pues es que es lógico! Sabes que eres importante para mí y que además eres la única mujer con la que me he sentido cómodo, que te quiero y...— Kim le sonreía, sus pómulos rosados— ¿Qué?
—Es que eres muy lindo cuando dices lo que sientes.
—Ah, por favor— se escondió detrás de sus manos, sonriendo tímidamente, sintió las manos de Kim apretar sus hombros pues se arrodilló en el sofá, acercándose y riendo— me alegra que mi situación te cause gracia.
—En el pasado la torpe con los pies y palabras era yo, es tu turno. Te toca conquistarme.
—Si mal no recuerdo, conquistarme quedó a medias, todavía no consigues que sea tu potential daddy.
Se burló de la mueca que hizo, Kim sintió la vergüenza recorrerle la columna ocasionandole escalofríos.
—Entonces superaste tus celos por Jimin y no puedes superar ese tonto cuadernos que no fue idea mía, para ajustar.
—No puedo sentir celos porque él ya no representa un peligro y tampoco puedo superar el cuaderno porque tiene cosas muy chistosas escritas como si fuese un plan infalible.
—Llamaré un uber, no estoy dispuesta a soportar otra vergüenza más.
Intentó levantarse, Jungkook la jaló de regreso al sillón, aún riendo.
—Sí podemos intentarlo— murmuró— llamaré a Sienna, me reuniré con ella y... lo terminaré todo por la paz.
Aunque sonaba muy fácil, no lo era, no sabía cómo iba a reaccionar, pero conociendola, probablemente no muy bien. También llamaría a su madre para darle la fatídica noticia de que ya no llevaría a su novia porque, sorpresa, ya no tenía una.
Kim descansó su mentón en el hombro derecho de Jungkook, suspirando y asintiendo.
—No puedo reunirme con Trent, pero lo llamaré y haré lo mismo.
—Bien.
—Entonces... qué bueno que se puede conversar decentemente contigo.
Volvió a pasar saliva. Estaba concentrado en el movimiento provocativo de su boca al hablar.
—Sí, que bueno— cerró los ojos— estamos muy cerca, Kim.
—Lo sé, de hecho— lo tomó de la mejilla, manteniéndolo quieto— deberíamos alejarnos y trabajar en esos correos que no van a redactarse solos.
Todavía tenían pareja, no era correcto. Kim frotó su nariz con la suya y le hizo sonreír tan grande, que casi parecía que le dolían las mejillas por eso.
—Por supuesto que harías eso.
—Claro, solo a tí te doy besos de nariz.
No sería tan fácil a partir de ahí, pero al menos habían hablado. Suponía.
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