¿Quién elegirias si fueras un guardián?
Kayty Alez Cocnar y Jek Niza Athle son guardianes pertenecientes a Fines Elementos, ella es una guardián de uno los cuatro elementos, el fuego, pero hay muchos secretos ocultos, desconoce la mayor parte de su...
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Kayty Alez🍁.
—Xam.
—Eso fue asombroso.
Me percaté de que Niza se detuvo a unos pasos a la espalda de Xam.
—Gracias.
—Hay algo que no hagas bien.
Por alguna razón eso no sono precisamente como un cumplido, había un tono en su voz que me llevó a mi misma a verlo extrañada. Aun así el tenia una sonrisa en el rostro, que no parecía sincera, pero tampoco fingida más bien parecía una sonrisa con algo oculto.
No me dejaron analizarlo desde ese punto, Anet me abrazo por detrás y me llevo al área de bebidas. Después de beber algo para aclararme la garganta. Me arrastraron a donde todo mundo bailaba, no es que se me diera mal, pero tampoco era muy buena, así que fingí bailar, mientras ellas bailaban como si no hubiese un mañana.
Hubo un momento en el que me canse de mirar, asi que me excuse en algo muy cliché, diciendo que tenía que beber algo.
Empecé a avanzar entre las personas, antes de que Anet me gritara que quería una bebida, una limonada para ser exactos.
Segui avanzado hasta llegar a una barra donde empecé a servir las bebidas.
—¿Te están siguiendo?
Eso me hizo dar un brinco de susto, mientras a él parecía divertirse.
—Niza, me asustaste. No se como explicarlo, pero sentí un cambio en el ambiente, algo extraño.
Ajeno al hecho de que Niza estuviera aquí, observé por todas partes, nada.
—Eres una mujer muy solicitada, he tratado de hablar contigo toda la noche y nada. Estas increíble, el rojo te sienta bien Kayty.
—Ya. No soy la única, te recuerdo que aquí el sociable eres tú. —Le respondí ignorando considerablemente su comentario del vestido.
—Creó que tienes razón. Como sea hace años no te escuchaba cantar, eso fue increíble, muy diferente, muy real.
Es que yo sabía esas cosas no necesitaba en lo más mínimo que el viniera a decirlas. Aun así estaba un poco distraída, me gustaría saber el porqué.
—¿De todas maneras que haces aquí?, hace 10 segundos estabas bailando.
—Teníamos sed.
—¿Porqué no bailamos?
—¿Tú y yo?
El hecho de que dije esa parte con una sonrisa incrédula, no significaba en lo absoluto a que él me tomará por el brazo y me arrastrará a la pista. Pude observar que varias personas nos miraban al pasar.
Era ridículo Niza y yo vivíamos matándonos.Nos detuvimos ni muy en el centro ni muy afuera.