A ti, Miguel H.
Por llenar el alma del pueblo con versos.
Cuando las melodías tristes se volvían alegres,
cuando el cielo se unía con el horizonte estrellado,
cuando los huesos sujetaban a los espíritus inquietos,
la luz radiante de tus letras se ataba a la respiración de la tierra labrada.
Cuando el Sol se volvía Luna junto al galicinio,
Cuando los montes rogaban justicia,
Cuando la ciudad estaba perdida,
El relámpago de tu pureza y valentía irradiaba la firmeza entre fusiles.
No te atarán a la iniquidad de los cobardes,
No te atarán jamás a los amargos enemigos.
Quisiera ser vida para rescatarte de la eterna muerte.
Quisiera ser pasado para que vivas en el presente.
Han llorado las montañas y la hierba.
Han llorado los inviernos y las piedras.
Han llorado tus poemas. Han llorado de la pena.
Ahora quiero que tus versos se escuchen bajo los campos.
Ahora quiero que tu infinita libertad recorra los rincones del abismo.
Ahora quiero que la muerte te compense lo que no te dio la vida.
Ahora quiero que, en el duro amanecer, aparezca tu recuerdo.
Se ve la sangre que derrama el dolor del pueblo,
se ven las espinas sollozando,
se escuchan los pájaros gritando tu nombre,
esperando que el viento traiga tus versos.
Miguel de mar fresco,
Miguel de corazón ardiente,
Miguel de polvo de un sueño,
Miguel de pastor y poeta.
La tierra te será fiel.
El rayo de tu aliento seguirá sin cesar.
El viento del pueblo luchará con ánimo
Y tu risa, será infinitamente libre.
ESTÁS LEYENDO
Recuerdos Del Galicinio.
Poesía"Recuerdos del Galicinio" es un poemario que abarca temas trascendentales. Pasa, en primer lugar, por el amor, el desamor y el sentimentalismo. El yo lírico va nadando alrededor de un ambiente condicionado por el misterio de la muerte, el sentido...
