Cami.
— Tengo hambre. — Le dije a Natalia que era la encargada de cuidarme hoy ya que mi mamá está trabajando y Juli está estudiando.
— Ya sé, solo dame unos minutos y ya te doy de comer.
— Desde hace un buen tiempo me estás diciendo eso.
— Es que me distraje hablando con makis.
— ¿Y dónde está ella?
— Estudiando, sale en cinco minutos, así que en cinco minutos me tengo que ir para recogerla y que me ayude a cuidarte porque si lo hago yo sola entonces voy a enloquecer.
— Juli lo hizo sola y ustedes tienen la misma edad.
— Y la admiro demasiado, porque no sé cómo pudo cuidarte.
— Ella me trató bonito, ¿Tu por qué no lo puedes hacer?
— No te voy a hablar mimado.
— Es que pensaba que podías, como lo haces con makis.
— Hay una gran diferencia entre makis y tú.
— ¿Y aquí por qué se quieren matar? — Pregunto Olga atrás de nosotras.
— ¿Que haces aquí? — Lance.
— ¿Te escapaste del colegio? — Pregunto orgullosamente.
— No, hubo un problema con los baños entonces nos dejaron salir más temprano. — Olga se acercó al refrigerador y saco una botella de agua. — ¿No puedes cuidar a Camila?
— Si puedo. Mira ya le hice la comida. — Me paso el plato.
— Se ve bien. — Comenté.
— Y sabe bien.
— Eso espero.
— Bueno, si necesitas algo me escribes, voy a estar en mi habitación. Bye.
— Eres una pésima niñera. — Expreso Olga.
— Hago lo que puedo.
Las dos se fueron dejándome sola.
— Lo que no saben es que las dos son unas pésimas niñeras. — Hablé para mí.
Minutos pasaron y yo estaba retrociendome el dolor y Olga y Natalia no sabían que hacer.
— Solamente ve por tu novia y trae la mía, ¿Si? — Mire a Natalia, la cual asintió y salió de la casa rápido. — Y Olga tráeme la bolsa de hielo, por favor.
Ella asintió y camino hacia la cocina, no tardó demasiado, me extendió la bolsa de hielo y yo me la puse.
— ¿Necesitas algo más?
— No, solo siéntate.
Fue cuestión de minutos para que escuchará como abrían la puerta y alguien me besara la frente.
— La tienes mal puesta. — Era Juli quien me acomodo la bolsa de hielo. — Y cuando te duela mucho tienes que tomarte la pastilla que te dieron. — Subió su cabeza. — Hola Olga.
— Hola Juli.
— Bueno Juli, es toda tuya. — Nata se iba a ir pero mi novia la detuvo.
— No por mucho tiempo, hoy tengo que ir a trabajar así que si me voy y su madre aún no ha llegado les voy a dejar escrito lo que tienen que hacer.
— Mierda. — Susurro Nata. — Ya que.
Olga, Natalia y makis subieron y nos dejaron solas.
— ¿Por no tomaste tu pastilla?
ESTÁS LEYENDO
Me enamore de la mesera.
FanfictionCamila Afanador Serrano una estudiante de último grado, tiene 17 años. Juliana Pérez una mesera y universitaria tiene 21 años. Camila observa desde su ventana todas las noches a Juliana, ya que su casa queda al frente del restaurante donde trabajab...
