Camila Afanador Serrano una estudiante de último grado, tiene 17 años.
Juliana Pérez una mesera y universitaria tiene 21 años.
Camila observa desde su ventana todas las noches a Juliana, ya que su casa queda al frente del restaurante donde trabajab...
- Hija, aquí tienes los muñecos que me pediste. - Me extendió los muñecos que lo que el no sabía es que eran para Juli. - No sabía que te gustaba Harry Potter.
- No son para mi, papá.
- ¿Entonces?
- Son para Sebas. Los está coleccionando.
- Okay, voy a terminar de trabajar.
- Gracias papá.
- No hay de que, hija.
Él salió de mi habitación y yo terminé de alistar el regalo de Juli, ya que cumplía años mañana.
20 enero.
Cami.
Estaba llegando a la casa de Juli ya que hoy es su cumpleaños número 22.
Toque a la puerta de su casa y me abrió su abuelo.
- Camí, llegas a tiempo. Pasa.
El me dió permiso y yo pasé.
- Hola Rafael, ¿Cómo va todo?
- Muy bien, si quieres ve y llámala para desayunar. Es la puerta del fondo.
- Compromiso.
Subí las escaleras y camine hacia la puerta, toque y no escuché respuesta así que lentamente abrí la puerta y la encontré dormida.
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Me acerque lentamente, me senté y le comencé a besar su mejilla.
- Tengo derecho a seguir durmiendo. - Dijo.
- Lo sé, pero ya te quiero dar los regalos.
- Déjalo en la mesa y abrázame.
- No, es que ahora me tengo que ir.
- Cierto. - Está vez abrió los ojos. - Buenos días.
- Buenos días cumpleañera hermosa. - Me acerque a su boca y la bese. - Ya estás vieja.
- Tu también vas para allá así que no te rías.
- Abre tus regalos. Que sinceramente espero que te gusten.
Ella se sentó y comenzó a abrir los regalos.
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