~Dia 1 (Parte 2/3)~

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ENVIDIA

(OMEGAVERSE)

Manuel tenía los ojos ya hinchados de tanto llorar. Su papá no le pegó pero si le negó el habla y la mirada. Su mamá, más comprensiva, le preparó agüitas de manzanilla y melisa para calmar su pena. La medicina natural calmó su llanto pero no reconstruyó su corazón roto.

Apenas se levantó de la cama, a eso de las once de la noche, para dirigirse a la ventana y mirar la luna llena. Sabía que sus ancestros más primitivos le aullaban y cantaban sus penas de amor al satélite frío. No tenía fuerzas para aullar y ya no había lágrimas que derramar, pero si sintió su pecho hincharse de tanto dolor que pensó que le explotaría, abriendo un agujero en sus costillas y dejándole caer sin vida en su habitación.

—¿Esto sentirán los omegas despechados? —pensó en voz alta.

Había escuchado también, lamentables relatos de omegas que eligen la muerte cuando son rechazados o abandonados por el alfa que los marcó. Es tanta la tristeza en sus corazones que no pueden vivir con ese peso.

—¡Pssst, Manuel! —escuchó debajo de su ventana.

Ubicada en un segundo piso, la habitación de Manuel miraba hacia el patio de su casa. Allí abajo, entre la huerta personal de su familia y el triciclo en donde transportaban su mercadería se hallaba el adolescente de anteojos que había conocido esa tarde.

Con el pijama del hospital y las vendas corridas, el primo pequeño de Martín, trepó con agilidad (Aunque también mucho dolor) por los muros y el tubo de la canaleta hasta llegar a la ventana. Sentándose en el borde de esta, al lado de Manuel.

—¡Sebastían! ¿Qué haces acá? ¡Cachorro imprudente mira como estan tus vendajes! —exclamó tratando de hacerle entrar a su pieza.

Le sentó en la cama y comenzó a limpiar y acomodar las vendas. Se le notaba agotado, más de lo usual. Sus heridas le dolían, no pudo camuflar sus muecas de dolor e incomodidad cuando Manuel tocaba su piel.

—Quería saber como estabas —respondió acomodándose los lentes.

El omega suspiró apesadumbrado; Pero trató de sonreírle al cachorro.

—¿Supiste lo que pasó con mi compromiso?

—Si. Nunca fue mi intención...

—No te excuses si no fue tu culpa. Martín es más lindo que yo, eso es todo—sonrió con desdén.

—Martín podrá ser bello ante los ojos del mundo; Pero para mi tú eres el omega más hermoso que ha pisado esta tierra —dijo abrazando con sus manos la diestra de Manuel.

—Ja, siendo seducido por los halagos de un cachorro. Que patético omega resulté ser —se sonrojó avergonzado. Volviendo a pasar por esa contradicción de sentirse sexy y humillado al mismo tiempo.

Sebastián era un alfa lindo. Se convertiría en un hombre muy guapo y varonil. Y si ya era un caballero a esa edad, tenía mucho potencial como " hombre de bien". Manuel ya no sería esposo de Miguel; Pero este chico resultaba ser demasiado joven para reclamarle. Él ya era un omega disponible, saludable y con la capacidad de engendrar crías. Sería entregado a otro alfa que se sintiera seducido por su olor y aunque quisiera ya no podría esperar a este cachorro enamorado.

—Mi pequeño ilusionado con lo imposible, por favor, olvídate de este omega rechazado y sin fortuna —sonrió tomando sus mejillas—. Debes sentirte muy incómodo, pues llegas a transpirar del dolor. Déjame llevarte de vuelta al hospital y cuando sanen bien tus heridas, las físicas y las del alma, busca algún omega chico o chica que pueda caminar a tu lado.

URUCHI WEEK 2021!!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora