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-No puedes venir a la escuela conmigo, joder-

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-No puedes venir a la escuela conmigo, joder-. Le dije a Ashtray mientras me miraba en el espejo del baño y me recogía el pelo en un moño rápido. Se sentó en el inodoro, mirándome por el espejo.

-¿Por qué no?- Él cuestionó. Rodé los ojos.

-¿Porque ni siquiera estás inscrito en mi escuela?- Dije, sonando más como una pregunta que como una afirmación. Se burló un poco.

-Solo quiero asegurarme de que nadie te joda, especialmente si usas ese atuendo- Ashtray señaló mi atuendo. Observé mi atuendo y me miré con los labios ligeramente fruncidos.

-Literalmente estoy usando jeans-.

-Estoy hablando de la camisa, idiota. Muestra demasiada piel-. Rodó los ojos.

-Solo usaré una sudadera con capucha ya que quieres quejarte de mi blusa-.

-Uhm, no. Voy contigo, fin de la discusión-. Negué con la cabeza y salí del baño, él me siguió inmediatamente.

-No vas a ir, Ashtray-

-Sí lo haré-. Él dijo rápidamente. Fez salió de su habitación justo cuando Ashtray y yo comenzamos a discutir de ida y vuelta.

-¿Por qué estás siendo tan sobreprotector conmigo? Es jodidamente raro-. Ashtray me miró claramente.

-¿raro? ¿Es raro que esté tratando de evitar que los chicos pongan sus malditas manos sobre ti?- Fez miró entre los dos, dejando escapar un bostezo.

-¡Sí, es raro! Nunca te importó hasta ahora-. Luego se quedó en silencio. Fui a la habitación y agarré mi mochila escolar, lanzándola sobre mi hombro.

-Los veré más tarde-. Caminé hacia la puerta principal, Ashtray corrió detrás de mí y me agarró la muñeca.

-Toma esta sudadera con capucha y pontela, ahora-. Hice lo que dijo y salí con los brazos cruzados.

-

-¡Hola chicas!- Maddy me saludó en los casilleros, abrazándome. Una vez que se apartó, examinó mi ropa y se rió para sus adentros.

-¿Qué pasa con el ajuste?-

-El maldito Ashtray me obligó a ponerme esta sudadera con capucha. Ha estado actuando raro y sobreprotector últimamente-. Kat se acercó a nosotras y se metió en nuestra conversación.

-¿Tal vez le gustas?- Me reí un poco.

-Ashtray no capta sentimientos por nadie-. Les dije a las dos. Intercambiaron una mirada y se encogieron de hombros.

-Bueno... dijiste que estaba actuando sobreprotector y extraño. Parece que está un poco enamorado de ti-. Maddy respondió. -¿Qué es lo que hace?-

-Bueno, para empezar, cada vez que un chico se me acerca y me da una sonrisa cortés, los mira de arriba abajo y les da una mirada grosera como si quisiera matarlos. Siempre me mira raro, me llama estos apodos estúpidos como 'nena' y él siempre se queja de que mis atuendos muestran demasiada piel o lo que sea-. Les conté a las dos.

-Definitivamente le gustas, perra. Eres tan jodidamente inconsciente-. Maddy puso los ojos en blanco. Kat asintió con la cabeza en acuerdo.

-Apuesto a que ustedes dos estarán saliendo pronto-. Kat empujó mi costado haciendo que me alejara de ella.

-No. Vayamos a clase, vamos a llegar tarde-. Nos fuimos a nuestras clases, abrazándonos como una forma de decir adiós.

Durante todo el día escolar no pude dejar de pensar en lo que Kat y Maddy estaban diciendo acerca de que yo le gustaba a Ashtray. No hay manera de que esté dentro de mí. Lo creeré una vez que él mismo me lo diga.

Apenas podía concentrarme en mi trabajo escolar y, para empeorar las cosas, tenía un maldito examen. Lo cual probablemente suspenda, pero a quién le importa honestamente.

-

-¡Estoy en casa!- Grité mientras caminaba por la puerta principal, dejando mi mochila en el piso y quitándome los zapatos. Estaba bastante tranquilo excepto por la televisión en la sala de estar.

- Estamos aquí.- Faye me llamó. Seguí el sonido de su voz y eventualmente terminé en la cocina donde todos me miraban.

Caminé hacia el refrigerador y saqué agua antes de sentarme en el mostrador de la cocina. -Dejar de mirarme como si tuviera cuatro cabezas-. espeté, enojándome con ellos mirándome extrañamente.

-Necesitamos hablar.- Fezco fue el primero en hablar. Miré hacia él mientras tomaba un sorbo del agua que tenía en la mano durante unos minutos. Le di una mirada diciéndole que continuara.

-Tu tío vino hace como una hora. Quiere que te mudes con él-. Él continuó. Ashtray se frotó la cara con frustración. Faye estaba en su propio pequeño mundo, como siempre, buscando comida en la nevera.

-Estoy bien. Estoy feliz donde estoy-.

-No creo que tengas elección, Cj-. Ashtray suspiró y se sentó a mi lado en el mostrador. -Se enteró de que éramos narcotraficantes y dijo que éramos una mala influencia-.

-Me quedaré.- Respondí con firmeza y senté mi agua a mi lado. -Él no puede controlarme-. Fez y Ash compartieron una mirada.

-Él no quiere que estés cerca de nosotros-. dijo Fezco. Esa fue la mierda más tonta que he escuchado en toda mi vida.

-¿A quién le importa? Estoy satisfecha con el lugar donde me quedo actualmente y no me iré. Él no puede obligarme a hacer nada-.

-No estás entendiendo el maldito punto. Quiere que estés todo empacado para el miércoles-. Cada segundo me enfadaba más.

-Es casi como si a ustedes no les importara si me voy-. Respondí con frialdad, bajándome del mostrador y yendo a mi habitación. Me aseguré de cerrar la puerta detrás de mí solo para mostrarles que estaba enojada.

Nadie me molestó durante unas horas, temiendo que volviera a estallar con ellos. Lo cual agradecí que no trataran de hablar conmigo porque probablemente diría algunas cosas de las que terminaría arrepintiéndome más tarde.

Sin embargo, quise decir cada palabra que les dije. No parecían molestos por el hecho de que mi tío estaba tratando de hacer que me mudara con él.

Un golpe en mi puerta interrumpió mi tren de pensamientos y miré hacia la puerta. -Adelante.- dije en voz baja. Ashtray entró, encendió mi lámpara y se sentó en mi cama.

Se hizo el silencio durante unos minutos. -Si no vas a decir nada, ¿por qué molestarte en venir a mi habitación?- Rodé los ojos.

-quería... disculparme-. Ashtray se encogió un poco. -No queremos que te vayas, pero amenazó con involucrar a la policía si no obedeces sus órdenes-.

-No quiero irme. No podré verlos nunca más si me voy-. Mi voz se quebró. Ashtray tiró de mí en un abrazo.

-Lo sé.- Me frotó la espalda cuando comencé a llorar un poco.

-Desearía que mi mamá todavía estuviera aquí. Ella me apoyaría sin importar nada. Los amaba-. Ashtray asintió y siguió frotándome la espalda, un poco incómodo considerando que no sabía cómo consolar a la gente por una mierda. Pero estar cerca de él ya me reconfortaba lo suficiente.

Tantofobia || Ashtray Donde viven las historias. Descúbrelo ahora