9 horas hasta la batalla
Krysthen y Krystopher estaban escribiendo cartas para sus padres, tenían confianza en sí mismos, pero no era totalmente seguro que volvieran.
-Sabes, con todo este ajetreo no tuve tiempo de decirte, pero realmente no me agrada ese tal Ali -Dijo el hermano mayor con la vista enfocada en su pedazo de papel.
-Querido hermano ¿Es que acaso alguno de mis novios va a ser de tu agrado? -Respondió Krysthen riendo.
-Si no te cuido yo, ¿Quién lo hará? -Replicó el príncipe con una sonrisa.
-Mira quien lo dice, el que anda todo acaramelado con Gala, Dime, ¿Qué tan lejos han llegado ella y tu?-Pregunto la princesa observándolo divertida.
-Calla, eso no es de tu incumbencia -Respondió Krystopher sonrojado violentamente.
-Oh vamos, dime -
-... ¿Recuerdas la charla que tuvimos con mamá? -
-Oh cielos, por todos los dragones, ¿¡Lo hiciste!? -Grito Krysthen llevándose las manos a la boca y soltando una carcajada.
-¡Sh! ¡No lo grites!, es privado, aparte no te hagas la loca, ¡que tan lejos has llegado con ese elfo! -
-Lo siento hermanito pero no tengo tanta experiencia como tu, Ali y yo solo nos hemos tomado de la mano -Susurro la melliza poniéndose roja.
El príncipe soltó un suspiro de alivio y continuo escribiendo su carta, habían tantas cosas que querían decirles, y tan poco tiempo.
7 horas hasta la batalla
La entrada del sótano del castillo era un laberinto, cualquiera podía perderse muy fácilmente por ahí, y solo a cierta hora del día podían entrar, los mellizos pasaron con agilidad por los pasadizos y no dudaron ni un segundo, hasta que llegaron a una enorme cámara de piedra sólida en la que podía caber un dragón, las estalactitas goteaban agua y estaba muy húmedo. Krysthen y Krystopher se pincharon la yema de los dedos con la espada y la gota solitaria de sangre que salió la pusieron en una de las piedras y esta comenzó a temblar al tiempo que ambos hermanos dedican un hechizo:
Una pequeña escalera apareció y se abrió hacia un nivel mas profundo de la tierra, los príncipes bajaron por ella y llegaron a una preciosa sala revestida de mármol justo como toda la ciudad, en el centro de esta estaban los Eldunaris brillando de múltiples colores y reflejando un perfecto arcoiris en una de las paredes.
-Glaedr ebrithil, necesitamos tu ayuda -Dijo Krysthen en voz alta.
-Vaya, pero si miren quien vino, los mellizos de Eragon, ¿a que se debe su presencia aquí? -Respondió un corazón de corazones dorado.
-Ebrithil, sabes a que venimos, préstanos tu fuerza -Requirió Krystopher con seriedad.
-No he vivido tanto para que un niño como tu venga a darme ordenes -Replicó el dragón dorado con desdén.
-Ebrithil, por favor disculpe el comportamiento de mi storebror, pero de verdad necesitamos su ayuda, por favor-Insistió la princesa.
-... De acuerdo, los ayudare a hacer de señuelo para el enemigo, pero espero que no me capturen y me conviertan en marioneta de un segundo Galbatorix -Accedió Glaedr sin entusiasmo.
-Eso no pasara, porque ganaremos, definitivamente- contestó Krysthen con decisión.
5 horas hasta la batalla.
ESTÁS LEYENDO
Twin Riders
FanfictionEsta es la historia de los hijos de Eragon y Arya, que se convierten en jinetes a una edad muy temprana, teniendo así que superar que los otros jinetes los miren mal, así como también es una continuación ficticia del cuarto libro, dando rienda a mi...
