La llegada de los jinetes

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Eragon, Saphira y Fírnen estaban en el puerto de Dras-Shur'tugal, Arya no había podido ir porque el hecho de que los pequeños tuvieran una gedwëy ignasia, iba a provocar un escándalo en la ciudad, y era algo que querían evitar a toda costa.
No llevaban escolta, pues le molestaba el hecho de que lo fueran siguiendo, mas sin embargo, siempre llevaba a los eldunaris en la alforjas de Saphira y con eso era suficiente, por cualquier ataque.

Eragon dejo de acariciarle la escama del cuello a la dragona y volteo la cabeza hacia aquel horizonte azul que se exponía ante el, esperando a que aquel barco que se veía en la lejanía llegara, estaba de pie sobre el muelle de piedra, observando los otros barcos, y noto que la mayoría eran pesqueros, ya que casi ningun mago volvía a Alagaësia una vez que habían llegado al reino de Broms.

Pasado el medio día el barco atraco finalmente en la orilla del puerto, en el área estába designada especialmente para cuando este llegara, El motivo de que ese barco fuera tan especial era porque me ahi viajaba la nueva generación de jinetes con sus respectivas familias y la familia real del Imperio, así como su primo Roran.

Saphira saco la lengua y probo el aire, seguido de eso gruño con satisfacción, Era un barco gigantesco, de cuatro mástiles tan gruesos y altos como uno de los árboles de Du Weldenvarden, el barco media alrededor de 60 metros de largo y pesaba unas 1400 toneladas, sin duda el barco mas grande de Alagaësia, tenía un casco y cubierta de metal reforzado (hecho por los enanos claro) y las velas y mástiles tenían hechizos especiales para que no pudieran ser quemados por accidente (Elfos), y los remeros eran kull o úrgalos normales, era lo primero que hacían todas las razas juntas, y bajando por la enorme rampa de un costado, estaba el motivo.

Al principio bajo Nasuada junto con Murtagh y sus hijos, seguido de ellos, bajo Roran con Katrina e Ismira, y más atrás estaban los Halcones de la noche, entonces, se asomó por la rampa la cabeza de un pequeño dragon dorado (que le recordó a Glaedr), seguido del que debía ser su jinete, un joven humano de aspecto humilde, la procesión siguió con una bella dragona aquamarina, y su jinete también humana, acompañada de otro jinete humano y su dragon azul rey, dos elfos bajaron elegantemente acompañados de un dragon color verde limón y otro color pino, después un enano bajo con un dragón café claro.
En ese rato Eragon contó en total seis dragones y seis jinetes, pero faltaba uno, el úrgalo, quien no tardo en aparecer desde la cubierta, volando en su dragon morado oscuro, Y aterrizando torpemente frente a Eragon y Saphira, el úrgalo bajó de su montura y se acercó caminando orgullosamente mientras su dragon lo seguía torpemente.

-Señor, venimos a presentar nuestros respetos, el es mi dragon Orthiad, ushnark le manda sus saludos, al igual que a usted lengua de fuego -

Eragon dio un largo suspiro y luego dirigiéndose a todos los nuevos jinetes, quienes ya se habían acercado y miraban de manera extraña al úrgalo, dio un saludo con la mano y entonces hablo por primera vez con ellos.

-Bienvenidos nuevos jinetes, y dragones también, mientras esten aquí deberán dirigirse a nosotros tres y a mi esposa, quien no esta presente por un asunto urgente como ebrithil, también absténganse de volar hasta que sus dragones alcanzen la madurez o pueden causar algún accidente, bueno supongo que están cansados, así que síganme al castillo, les mostrare su nuevo hogar mientras sus familias se acomodan en las casas vacías -

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