Todo era tan borroso cuando la imagen frente suyo apareció, adolorido y mallugado intentó moverse cuando las ataduras en sus muñecas le lastimaron.
Otra vez atrapado.
Consumido por la desesperación y ahogado en químicos extraños que solo lo hacían sentir mareado, no había señales de Batman ni el equipo, ni de Babs, si quiera la Liga podría estar cerca, pero no, no solo perdió la noción del tiempo sino también la esperanza.
Y por supuesto que él; de una u otra forma intentó salir de aquel agujero, pero la ventaja que siempre obtenía se veía aplastada cuando de la nada le acorralaban, y claro que las reprimendas eran extremas a comparación con los regaños y castigos de Bruce, solo deseaba regresar a casa y descansar, tomar leche tibia y unas galletas de parte de Alfred siempre lo hacían sentir mejor.
Pero no, nada de eso había sucedido ni sucedería.
Estimó que transcurrieron por lo menos un par de meses cuando finalmente desistió, obligado a consumir más sustancias extrañas y brillantes y facilitando el trabajo a su nuevo mentor, estaba derrotado, nadie le había buscado, nadie le había encontrado y nadie iría a su rescate.
Eso solo demostró que tanto Batman como La Liga habían hecho un trabajo de mierda en su búsqueda, probablemente también frenaron al equipo y seguramente el hombre murciélago los acechaba cada que intentaban seguir una pista, arruinando sus propias investigaciones.
Tenía tanta rabia, tanta irá que no podía contenerla por siempre, y en una tarde de entrenamiento casi partió a Cobb por la mitad.
Un error claramente estúpido.
Él solo tiró el arma y retrocedió, aterrado de lo que empezaba a convertirse miró a su bisabuelo con horror, el contrario se rió y dijo ya estar listo para el complemento final para ser uno de la Corte.
Él, como en todas la ocasiones se negó, pero así mismo en esas ocasiones lo arrastraban, está vez a un lugar diferente, las luces ámbar no ayudaban y tampoco lo que parecía una silla eléctrica en el centro de todo, cuatro bolsas de un suero color dorado y el cableado en la madera le habían causado tanto pánico que dejó el rastro de sus talones arrastrados sobre la tierra, era estresante luchar y como cualquiera que ya no viera salvación alguna, se rindió.
Estaba exhausto y herido y solo se dejó caer en la silla de madera oscura resignado al destino rojizo al que fue arrastrado.
Espero con paciencia cuando repentinamente su cuerpo mallugado volvió a sentirse tibio, esa calidez después de tanto tiempo, era como volver a los confortables brazos de su madre.
Sonrío para sí mismo, lo estaban descongelando y él estaba tan centrado en sus recuerdos que lo había olvidado.
La oscuridad comenzó a disiparse abriendo paso a la cegante luz cuando pudo finalmente recobrar la conciencia. Extrañamente había tenido recuerdos durante su congelación, algo que no era normal en su condición.
Estaba tan fragmentada su memoria que apenas recordaba lo sucedido y probablemente le llevaría más tiempo del normal asociar lo que había a su alrededor.
Su cuerpo se sacudió del frío e intentó mover sus extremidades en un deficiente resultado, aún dolían las partes heridas, además, de que solo pudo contraerse a posición fetal, era muy doloroso y claro que también pasajero, solo era cuestión de tiempo en el que el electrum comenzara a correr a través de su cuerpo.
Transcurrieron un par de minutos cuando ahora y sus ya recalibrados oídos escucharon suaves pasos, eran alguien que claramente no pesaba demasiado, y por su constante marcha pudo identificarlo de inmediato.
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M-au prins (Dick Grayson)
FanfictionEl suero C, también conocido como el Suero de Congelamiento es una sustancia que al ser inyectada a los Talons los regresa a un estado "normal humano", incapaces de regenerarse y utilizar su fuerza sobrehumana, por lo que asesinarlos es una tarea fá...
