Aunque te adoro, quisiera nunca haberte conocido ya que mi mundo se ha vuelto tan raro desde tu partida, todo a mi alrededor a cambiado; Días y noches pasan sin cesar, y yo aún sigo con mi actuar de que todo está bien para variar.
Mirando las estrellas no dejo de pensar en todo lo que pudo ser y no será, mi cabeza está a punto de estallar, vaya sentimiento tan raro como lo es amar; si de algo estoy seguro, es de que tú ausencia responde las incógnitas que deja tu presencia, y eso lo afirmo sin queja.
