Recuerdo aquel mensaje por la mañana, "cariño ven a casa, él está mal".
Recuerdo hacer hasta lo imposible para llegar a verte por última vez, no lo logré... .
Recuerdo que cuando el mundo me dio la espalda tú me diste fuerza, y que aunque para todos yo era un monstruo tú encontrabas bondad en mí.
Ahora temo vivir una sin ti, la persona que siempre me tendió la mano, la persona que siempre me salvo de la soledad, aquel que fue mi mejor amigo, mi abuelo, mi padre... .
Está no es una carta de despedida, ya que siempre vivirás en mi corazón y en mis acciones a partir de ahora.
Agradezco por todas las cosas que hiciste y me enseñaste papá, descansa, yo me encargaré de todo por aquí; te amo ❤️.
