Capítulo 25

12.4K 863 40
                                        

Agarro el móvil de mi bolso y lo apago, no quiero hablar con nadie hasta que no acabe a lo que he venido hacer. Después de agarrar fuerza de no sé dónde, toco al timbre y espero paciente a que alguien me abra, espero que estén en casa.

—¿Alison? —me pregunta una mujer al abrir la puerta, yo asiento con una sonrisa, en cuanto se asegura de que soy yo me abraza con mucha fuerza. Abro los ojos. Sigo sin acostumbrarme a los abrazos, y conozco a esta mujer—. Eres tú, cuanto tiempo.

—Mucho Miriam —le abrazo yo también después de recuperarme de la sorpresa—. ¿Esta Emilio? Necesitaría hablar con los dos.

—Sí que esta —dice y me deja pasar a dentro de su casa—. ¿Pasa algo malo?

—No sé si es malo —respondo insegura.

Ella me mira preocupada y me guía hasta el salón, donde se encuentra Emilio leyendo el periódico en el sillón. No puedo evitar fijarme en todas las fotos que hay repartidas por todo salón, algunas son de ellos dos pero la mayoría son de Dani y alguna mía con él...

Miriam y Emilio son los padres de Daniel, mis suegros... Miriam es alta y delgada, con el pelo negro como el carbón y Emilio es un hombre de altura un poco más baja que Miriam pero es delgado y fuerte, se cuida, al igual que Daniel, él fue policía.

—Hola Emilio —le saludo.

Él me saluda como si realmente no estuviera aquí, cuando se percata de que soy yo, deja el periódico en la mesa y se levanta del salón y me abraza con fuerza.

Creo que los motivos de porque me abrazan tanto es por Daniel, cuando me ven me recuerdan a Dani y es como si una parte no se hubiera perdido pero... A mí me hace daño... Siempre que me dan estos abrazos siento que yo debí ser la que murió ese día y no él.

—¿Qué haces aquí? —se separa de mí.

—¿Puedo sentarme? —pregunto con timidez, ellos asienten y me siento en el sillón, al lado de donde se sentaba Emilio—. Os tengo que pedir una cosa.

—Lo que quieras cariño —me dice Miriam.

—Es algo duro de pedir...

—Alison nos conocemos desde hace mucho, pide lo que quieras —dice Emilio.

—Es duro...

—Alison te queremos, pero no asustes —me advierte Miriam con una dulce sonrisa.

—Tengo novio desde hace un año —suelto nerviosa, se miran entre ellos y suspiro—. Y ahora me ha pedido que me case con él. Yo os quiero pedir vuestro permiso.

No me están mirando y eso me pone muy nerviosa, por lo menos podrían mirarme mal y decirme que no puedo. Frunzo el ceño al oír que se ríen. ¿Por qué se ríen?

—Es normal que sigas con tu vida. No nos tienes que pedir permiso.

—Pero Dani...

—Daniel lo hubiera querido —habla ahora Emilio—. Él te salvó para que siguieras con tu vida...

Bajo la mirada y noto que el labio inferior comienza a temblar, me entran ganas de llorar de nuevo. Menudo día llevo.

—Alison si amas a ese chico cásate con él —dice seria Miriam—. No te preocupes por Dani o por nosotros, continúa con tu vida.

—Eso sí... —interrumpe Emilio a su mujer—. Tienes que invitarnos a la boda.

—Por supuesto —digo rápida—. ¿De verdad que no os importa?

Escapando del amor [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora