Me encuentro caminando sola por el puente de madera para acercarme a la parte onda del lago en donde había visualizado por última vez a las chicas. m
Me habían abandonado para mojarse en la cascada.Me detengo y miro a todos lados tratando de localizarlas. No las encuentro por lo cual comienzo a frustrarme.
Luego de unos minutos dejo de buscar.
Por curiosidad coloco unos de mis pies en el agua, la cual está de manera agradable, ni tan fría, ni tan caliente. Me volteo para irme pero antes de que lo logre por completo. Pierdo el equilibrio y me terminó cayendo en el agua.
Trato de salir a la superficie pero me percato de que el paredo que llevo puesto para tapar la parte de abajo del bañador, se enreda en mis piernas, causando qué sea difícil moverme. Trago agua y me desespero por salir a la superficie. Siento como mi cuerpo comienza a cansarse y mis intentos por safarme se vuelvan más lentos.
¡Muévete retrasada que te vas a morir aquí mismo!
Cuando ya me estoy quedando sin aire, dejo de intentarlo y cierro los ojos.
Oigo un chapoteo de agua, cuando me agrarran de la cintura rápido y me sacan a la superficie. Pongo las manos en los hombros de la persona y comienzo a toser. Se deshace del paredo el cual era el único que cubría la parte de abajo de mi bañador, me deja al descubierto. Lo miro agotada y me percato de que es Craing. Lo empujó con todas mis fuerzas y inesperadamente logro que me suelte, pero no por demasiado tiempo, me vuelve a agarrar, pero esta vez no de la cintura. Abro los ojos exageradamente.
—AAAAHHHH. ¡SUÉLTAME! AYUDA, POR FAVOR. —grito mientras le intento dar patadas, golpes, arañazos y manotazos.
Y es cuando todo el mundo se gira hacia nosotros. Le doy un último empujón a Craing y me suelta. Nado hacia una esquina. Me impulso hacia el puente y sin necesidad de mirar atrás, sé que en todo el recorrido que he dado me ha estado mirando.
—De nada —dice con un tono burlón.
—¡Eres un total imbécil, haz aprovechado la situación para agarrarme del trasero!
—¡Me he equivocado de lado, tú no dejabas de moverte cómo una loca! —exclama.
—¡Mentira!
—¡Verdad!
—¡Mentira!
—Verd...
Me detengo cuando me abrazan por detrás. Me volteo y la veo. Es mi hermana.
—Lo siento por no ir, no me había dado cuenta de que te ahogabas. Me lo ha contado Michael y cuando lo supe me asusté mucho. No debí enojarme contigo antes. ¿Me disculpas? —se perdona mi hermana algo angustiada
Doy un movimiento de cabeza para restarle importancia—Vamonos de aquí —le susurro en el oído.
—Vale, pero primero déjame hacer algo, vuelvo ahora.
Asiento con la cabeza. Avanza pero no me fijo a donde va ya que me mantengo entretenida evitando que nadie se fije en mi. Luego de unos segundos está conmigo y me toma de la mano. Llamamos a Honey para despedirnos, quién nos dice que ella nos llevará.
Cuando ya estamos en el auto me recuesto en el asiento de atrás. Mi hermana coje su teléfono.
Nos mantenemos en silencio hasta que escuchamos una voz.
— Tú sabes lo que es que el capitán de fútbol este tan bueno y que la tenga chiquita —dice una voz masculina proveniente del celular de Aylen, quién se encuentra trasteando para así quitar el audio, lo que ocasiona que se conecte al bluetooth del auto -¡EL NERD DE LA ESCUELA LA TIENE MÁS GRANDE QUÉ ÉL! Estoy traumatizado de por vida, que el altísimo me perdone.
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Una nueva vida
Teen Fiction¿Hasta donde pueden llegar las personas? ¿Cuanto daño pueden llegar a hacer? Cuando ví la situación en la que estabamos. Lo único que pude hacer fué huír. Era la hermana mayor, ¡se suponía que tenía que protegerlas! La pregunta es...¿será tan fácil...