— ¡Brooke! — Ivonne venia corriendo detrás de mi. No tengo ganas de hablar con nadie, me desperté con un humor de perros. — ¿Qué te pasa? No me ignores, por favor — Dijo cuando llego a mi lado.
— No tengo ganas de hablar — Dije y acelere el paso.
— Vamos, tu no eres así, algo te pa... — Se paro en seco al ver quien venía hacia nosotros, Hunter — No puede ser el.. — Comenzó a retroceder — Vámonos — Intentaba jalarme del brazo, no me deje llevar.
— ¿Qué demonios te pasa? — La mire. Su cara palideció.
— Hola, hermosa — La voz de Hunter se oyó detrás de mí. Lo mire.
— Hola — Le sonreí.
El sonrió de costado cuando vio a Ivonne.
— ¿Qué le pasa a tu amiga? — Hizo un ademan hacia ella con la cabeza. Mire a Ivonne, tenía cara de haber visto el diablo.
— Esta mareada, eso es todo — Abrí los ojos como platos hacia Ivonne y pellizqué su brazo para que reaccionara.
La sonrisa de Hunter se amplió, convirtiéndose ahora en una enferma.
— ¿Quieren que las lleve a casa? — Pregunto, sus ojos tenían un brillo inexplicable.
— No hace falta, mi novio vendrá por mí.
Su sonrisa se fue desvaneciendo poco a poco, su semblante cambio y sus ojos se oscurecieron.
Abrió la boca para decir algo, pero la voz de Matt no lo dejo ni siquiera decir la primera letra.
— Brooke, cariño — Se acercó a mí y me abrazo, separándome de Ivonne, deposito un beso en mis labios. Miro a Ivonne y después de Hunter — ¿Quiénes son estos, princesa? ¿Tus amigos? — Decía con su mirada fija en Hunter.
— Ella es Ivonne, y él es Hunter — Los presente — Él es mi novio, Matt.
— Un gusto conocerlos — Matt le extendió la mano a Hunter, este miro su mano y devolvió la mirada a su rostro. Matt sonrió avergonzado y ahora le extendió la mano a Ivonne, está la tomo he intento sonreír — Bueno... Hasta luego — Tomo mi mano.
Jale a Ivonne del brazo para venga con nosotros, una vez en el auto se relajó.
— ¿Por qué te has puesto así? — Le pregunte a Ivonne en susurro, me senté en el asiento trasero junto a ella.
— ¿Ese es el Hunter del que me hablaste? — Pregunto, esperando oír un no de respuesta.
— Si — Enarque una ceja — ¿Qué tiene de malo?
— Lo siento mucho — Pronuncio casi inaudible. Mi semblante cambio a uno confundido.
— ¿Por qué lo sientes?
— Déjame aquí — Le indico Ivonne a Matt. Este se detuvo y salió del auto.
Mi cabeza daba vuelta, otro problema más, ¿Por qué Ivonne lo sentía? ¿Por qué Hunter considera a Matt su competencia? Joder, mi mente en cualquier momento estrellará.
— ¿Qué relación tienes con el tal... Hunter? — Pregunto Matt mirándome por el espejo retrovisor.
— Es... mi amigo — Dije, aunque no estaba segura de sí lo somos o no.
— ¿Estas segura?
— Si — Frunció el ceño — ¿Acaso lo dudas?
— No, bebe, solo... No me inspira confianza ese chico.
