Toca silla, ¿qué diablos se supone que haga con eso?.
Oh... tengo una idea.
Comencemos....
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El doncel caminaba de un lado a otro mirando cada rincón de la casa pese a sus recursos monetarios era una tamaño estándar, después de todo ambos eran de gustos más sencillos, nada extravagante simplemente lo necesario. Naruto se hacía cargo de la casa, siempre que estuviera ordenada e impecable después de todo se casó con un maniático del orden.
Resoplo aburrido, no había nada que pudiera hacer a las tres de la tarde, su esposo salía de trabajar a las siete y el pobre tenía muchos proyectos que lo tenían estresado que incluso lo tenía un poco olvidado...
Sonrio perverso antes de correr escaleras arriba hacia su habitación.
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Estacionó su auto frente a su casa, suspiro cansado antes de bajar del auto y ponerle seguro. Había sido una larga jornada pero nada que la sonrisa de su esposo no arreglase. Abrio la puerta esperando ver a su esposo pero no estaba, algo que le ocaciono un poco de desconcierto después de todo solía estar siempre ahí recibiendolo con un afectuoso abrazo y un "bienvenido".
—¿Naru?— busco a su esposo quien no daba signos de vida.
Esta todo oscuro casi no puede ver nada en su campo de visión. Entre cierra los ojos para tener un poco más de visión sin embargo siente como sus ojos son vendados y puede oír la risa juguetona de su marido.
—¿Se puede saber que esta haciendo señor Uchiha?— pregunta el pelinegro sonriendo, las manos del doncel toman más suyas para guiarlo y el se deja llevar por el rubio.
El rubio hace que se siente en una silla.
—Bueno, Señor Uchiha me tiene un poco olvidado así que he decidido tomar cartas en el asunto... — susurra sensual en el oído del mayor, quien sonríe ladinamente.
—¿que planea hacer al respecto?. Me tiene intrigado... — siente como su rubia adoración se sienta sobre sus piernas para comenzar a besarle. Itachi se deja ser, consentirá los caprichos de su esposo. Y gloriosamente puede sentir como su esposo mueve las caderas, haciendo que ambos miembros se froten.
—¿Ansioso señor Uchiha?— pregunta mordiendo el lóbulo de la oreja de su marido siente el bulto endurecido bajo de el, Itachi gime ronco.
Las manos del azabache recorren el cuerpo del doncel... no lleva prenda alguna. Puede sentir la liza y suave piel de su rubio, pero no puede verlo. Aún así mueve las manos intentando hacer un mapa mental de cada rincón misterioso que hace jadear a Naruto.
Su primera vez fue en su noche de bodas, esa noche le hizo el amor como si fuera un cristal tan frágil y que merecía ser tratado como el tesoro que era, recorriendo cada valle, llenado de besos todos los rincones de su cuerpo hasta que no quedo lugar que no fuera besado, lo hizo suyo, lo marcó como su propiedad legalmente y espiritualmente.
Naruto quito corbata, saco y camisa del pelinegro para dejar a la vista el pecho trabajado de su marido, le ordeno no moverse y este obedeció, le encantaba cuando Naru se ponía mandón.
El rubio se bajó de sus piernas para continuar sus besos y lamidas en el pecho y abdomen de su hombre. Dio la atención necesaria en los pezones masculinos antes de recorrer con la lengua cada cuadrado que su abdomen formaba. Llevo sus ansiosas manos hacia el cinturón quitandolo rápidamente para abrir los pantalones y quitarlos de igual modo.
El miembro de su ardiente esposo estaba en todo su resplandor, ese trozo de carne que Uff. Grande y más duro que una Roca, su esposo estaba bien dotado... sin vergüenza alguna tomo entre sus manos el pene de su pareja. Dándole besitos y lamidas en su glande haciendo a Itachi suspirar intentando contener las ganas de agarrar el cabello de su rubio y fallarle la boca con salvajismo, dejaría que su doncel hiciera lo que quisiera con él, se lo merecía por tenerlo abandonado, pondría las necesidades de su esposo por encima de las propias.... solo esperaba fuera compasivo con él y no lo torturara demaciado... era paciente pero ese rubio lo volvía loco, otra de las razones por la que se casó con él.
Porque Naruto era el único ser en la faz de la tierra en quitarle su cara de frialdad, en sacarle una sonrisa... de hacerlo feliz. Nunca se arrepentiría de haberle pedido que fueran novios mucho menos en pedirle matrimonio, ese día se lo había llevado de viaje.
Aunque francia era la ciudad del amor considero trillado pedirle matrimonio ahí. ¿Que otro país sería mágico para esa propuesta? México y unos chilaquiles, si señor. Naruto se enamoró del ramen mexicano llamado pozole.
—Naru...— jadeo al sentir la lengua escurridiza recorrer su falo de arriba a bajo, remarcando sus venas. Dios en verdad quería embestir esa boquita.
—¿Que pasa amor?— cuestiona inocente, besando la pelvis el varón.
Quería verlo suplicar, los Uchiha eran muy orgulloso pero entonces ningún Uchiha había conocido los placeres que solo Naruto Uzumaki de Uchiha podría ofrecer.
—Basta.— gime apretando la mandíbula.
Naruto sonríe perverso antes de meterse todo el pene en la boca para sacarlo y meterlo con rapidez.
—¡Naruto!— gruñe extasiado. No quiere acabar en su boca... por que quiere acabar dentro.
No hay nada mejor que terminar en el interior de su esposo, disfruta de los masajes internos cuando las paredes se contraen al rededor de su miembro durante el orgasmo de ambos. Aún así ambos lugares son iguales de dignos para liberar su semilla.
No sé resiste, se quita la venda de los ojos, toma el cabello el rubio para impulsar sus caderas y follarse la linda boquita. Los ruidos obscenos solo lo excitan más y los ojos llorosos de Naruto no tenían comparación. Cuando esta por correrse detiene su acción, Naruto toma un condón que tenía cerca y lo coloca en el miembro de su pareja.
—Sube— ordena, tomando las riendas de la situación. El rubio no rechista, se sube a las piernas de su marido, enterrando su miembro en su interior. — Vamos amor hazme tuyo.
El rubio balancea sus caderas, el también lo desea... quiere su liberación.
Itachi lo toma de la cintura ayudando a su danza sensual. Besandolo para que sus gemidos queden ahogados... los jadeos y gritos no se hacen esperar.
—Itachi..!— grita al sentirlo golpear esa parte de su anatomía que le hace ver las estrellas.
El ritmo aumenta, una capa fina de sudor aperla sus cuerpos. Hasta que finalmente llegan a su liberación....
—Me encantan sus métodos Señor Uchiha— itachi besa el rostro sonrojado de su amante.
Naeuto sonrie, está exhausto como para responder, Itachi lo toma en sus brazos para llevarlo a la ducha.
El rubio está demente si cree que han terminado, deben pasar horas para que Itachi quede satisfecho Naruto deberá hacerse responsable por despertar a la bestia.
Alguien no caminará al día siguiente por que compensara sus días de ausencia.
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Tarde pero seguro... hasta aquí mi reporte Joaquín. Xd.
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La tentación de tenerte
Fiksi Penggemaritanaru. Itachi y Naruto se casaron... ¡y es una sorpresa!. El mayor de la familia Uchiha es conocido por su fria personalidad y su indiferencia sin embargo no podía decirse lo mismo si se trataba de complacer a su amado doncel, él le demostraría a...
