Capítulo XXV

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Helios siguió visitando a su abuelo a escondida de su tía, Gellert le enseñó varios tipos de hechizos que no los aprendería ni en Durmstrang, algo que no le gustó al rubio pero que no discutió con el mayor, recordando las palabras de su padrino a la hora de no encerrarse en lo que se decía era bueno y en lo que otros pensaban que no lo era.

Las cartas con sus hermanos seguían llegando, con la promesa de mantener lo al tanto de lo que este curso trajera a Howarts.

Con el fin de las vacaciones, llego el inició de otro año escolar y un reto sin que el rubio lo pensará.

Helios se alegró cuándo llegó al castillo y fue en busca de sus amigos y novia, pero notó algunos cambios en el comportamiento de Alexandra y la distancia de Darren con él y los demás. Lo cuál no paso desapercibido por los Black.

Este nuevo curso, comenzaría las pruebas más difíciles de su vida.

Helios

Neville y Luna me tenían preocupado con sus últimas cartas, esa nueva profesora no era de fiar y menos sus modos de castigos con los alumnos.

¡¡Dumbledore cómo permitía que eso pasará en Howarts!!.

Alexandra y Darren eran otros que no dejaba de pensar, él se distanció un poco de mí y de los demás, pero no de Casiopiea, no porque él quisiera sino porque la Black no lo permitía del todo.

Alexandra seguía cerca de mí, pero a la vez la sentía distante y la mirada de tristeza con culpa que tenía al observarme o a los chicos, no hacía más que mi preocupación aumentará de la cuenta, algo sabía y no quería decirme.

Alexandra

Las clases en el castillo transcurrían de manera normal, algo que no lo era en la vida actual del mundo mágico  con el regresó del señor oscuro.

Siempre quise conocer a mi padre no me importaba lo que realizó para que estuviera en azkaban, mi madre lo retrataba cómo él hombre perfecto que sólo cumplió con el deber de la familia al seguir al señor oscuro, por ordenes de mi abuelo y para estar protegidas.

Pero ahora que lo conocí, las palabras de mi madre son falsas y de una tonta enamorada que no quiere ver la cruel realidad.

Mi padre es un prófugo.

Mi padre es un mortífago.

Mi padre es un asesinó.

Asesinó.

¡¡¡Maldición él mató a los tíos de Anastasia!!!.

Sabía que no era sus únicas víctimas pero si las que me importaban, por que conocía a Ana.

No podía mirar a la cara a Ana y saber que tenía contacto con él que asesinó a parte de su familia, sin ningún tipo de misericordia.

Darren estába en las mismas, sólo que él no tenía el peso de que su padre fuera un asesinó, sabía que el tío Alistair no fue un ángel pero tampoco es un demonio cómo mi padre.

Alistair Avery, sólo fue un hombre que no pudo escapar de la obligación de su familia y tuvo que servir para sobrevivir, él mató magos pero no a sangre fría sino en duelos, no tuvo participación activa en las filas más de ser un funcionario a las ordenes del Lord.

En cambio mi padre.

Antonin Dolohov, asesinó, torturó y participó en todo tipo de rituales de magia oscura, los cuáles no quería saber de que trataban, ya tenía más que suficiente de saber la cruel verdad de su padre.

Sintió un nudo, al pensar en lo que le pidió más bien ordenó su padre. Si alguien le hubiera dicho que después de irse de la mansión de Helios, era para reencontrarse con su padre y lo que su vida cambiaría a partir de ese momento, hubiera huido.

Heredero [ Pausada ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora