Capítulo XX

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Lala le había avisado a Helios de la presencia de su tío, caminó lento a su encuentro con la duda de si debería decirle de sus conversaciones con su descubierto abuelo.

Grindelwald le había pedido guardar  silenció de sus conversaciones, pero su tío Severus era de confianza para él.

Al llegar a la sala de estar, saludó con un abrazó a su tío, hasta que notó a una mujer castaña de gran belleza a su lado. Miró a su tío pidiendo una explicación.

- Helios te quiero presentar una vieja amiga mía y de tu madre.

- ¿Vieja? Te recuerdo que ambos no tenemos grandes, diferencias de edad querido.

Helios esbozó una sonrisa burlona a su tío.

- Mérula Snyde - Severus señaló a la castaña que sonreía al rubio.

- Helios querido.

La mujer tomó entre sus brazos al rubio, él cuál devolvió el gestó con incomodidad. Mérula se separó para observarlo y sonrió con cariño, paso su mano por su mejilla con nostalgia.

- Aún que te pareces a Corvus, tienes los ojos de tu madre.

Mérula lo volvió a abrazar, Helios la escuchó sollozar, acarició su espalda con cuidado para trasmitir consuelo lo que provocó, el llanto de la castaña.

Severus los observó en silenció, con la pregunta de cómo se vería Atenea con su hijo en ese momento.

Mérula se separó del rubio.

- Me alegra saber que estas bien, aún más que estés en casa con nosotros.

Mérula

Severus le explicó a Helios de dónde conocía a Atenea y mi relación con los dos, sólo lo podía ver, se parecía tanto a su padre pero a la vez tan distinto a Corvus, Helios era más suave en sus facciones, su piel era más pálida y su cabello era más claro, se parecía a los rasgos de los Malfoy, no dudaría que cualquier persona que no supiera de su padre o apellido, asumiría que él era un hijo perdido de Lucius Malfoy, sus ojos fueron lo que más nostalgia me traían, eran los ojos de la que fue una hermana para mi, Helios sería el recuerdo de mi hermana del alma, no dudaría en cuidarlo. Por la memoria de Atenea, no pude hacer nada por no estar en el país por cobardía, pero no volvería a dejar sólo a lo poco que podía llamar familia.

Severus le explicó que ahora sería su guardián mágico ante todos.

- ¿No lo eres tío al ser mi padrino?.

- Lo soy, pero sería mejor que Mérula ocupará ese lugar por los momentos, sabes que estoy en una posición algo complicada ahora, además que la otra persona que podría ser, no creo que pueda hacerlo sin verse afectada de alguna manera.

- ¿La madre de Alexandra? ¿Mary es su nombre verdad?.

Miré a Severus después a Helios, él tenía un leve sonrojó.

- Ella no puede ser tu guardián por un problema.

- ¿Problema?.

- Ella es la esposa de Dolohov, él cuál está al servicio del señor oscuro, fue liberado hace unos días o lo que sería mejor explicado, escapó de azkaban con los mortífagos fieles al Lord.

- ¡¡¡Escapó!!!.

- Severus ¿Helios no sabía?.

- No, soló mencioné a sus tíos, pero si Helios todos los sirvientes del Lord se fugaron de azkaban.

Noté la pérdida de color en Helios.

Helios

Mérula o cómo quería que la llamará tía, se mudo a unas habitaciones de la mía. Lala emocionada la ayudó, mi tío no estaría tan seguido lo que restaba de verano conmigo, así que mi tía sería mi protector.

Heredero [ Pausada ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora