Cap 2

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El camino de regreso fue silencioso.

Un silencio pesado. Incómodo.

De esos que normalmente terminan con la muerte de alguien.

Tanjiro caminaba detrás de Kokushibou, conteniendo sus dudas... hasta que no pudo más.

—Kokushibou-sama... ¿puedo hacerle una pregunta?

—Habla. Sé directo.

—¿Cómo empezará mi entrenamiento?

—Cuando lleguemos, lo sabrás. Por ahora... prepárate mentalmente.

El tono del demonio no dejaba espacio para dudas.

—¿Cuánto durará?

—Preocúpate por sobrevivir primero.

Tanjiro tragó saliva.

—Entendido...

...

Horas después, finalmente llegaron.

La casa.

El lugar donde todo había empezado... y terminado.

—Esperaba algo más grande —comentó Kokushibou, observando alrededor.

—Mi familia siempre vendió carbón. Nunca fuimos guerreros.

Silencio.

—Ya veo...

(Así que a esta familia llegó esa respiración...)

—Eso solo significa una cosa —continuó—. Tu entrenamiento será más duro de lo que imaginé.

Tanjiro sonrió levemente.

—Gracias por confiar en mí.

—No confundas las cosas —su voz se volvió fría—. Si no das la talla... morirás.

El ambiente se tensó.

—Lo entiendo.

—Bien.

Kokushibou se giró hacia él.

—Empecemos con algo simple.

Tanjiro sintió un mal presentimiento.

—Dos mil tajos verticales.

Pausa.

—Tres mil horizontales.

Otra pausa.

—Respiración sobre carbón ardiendo... bajo presión.

Tanjiro se quedó en silencio.

—Y cuando amanezca, correrás doce vueltas a la montaña.

—...¿Quiere matarme?

—No.

Sus ojos brillaron.

—Quiero ver si mereces vivir.

Tanjiro apretó los puños.

—Mi familia trabajaba con fuego...

—Exacto —interrumpió Kokushibou—. Eso te da ventaja.

(...y tal vez algo más.)

—Tu padre... bailaba hasta el amanecer, ¿no es así?

Tanjiro se congeló.

—¿Cómo sabe eso?

Por un instante... el demonio guardó silencio.

—He vivido lo suficiente como para ver cosas similares.

Aprendiz de la lunaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora