Los días iban pasando, Luca iba adaptándose a su nuevo trabajo y a su nueva vida.
En unos meses consiguió ser el encargado de la tienda de ropa en la que trabajaba.
Marco estaba agobiado por sus clases, sus trabajos y sus exámenes, pero al fin y al cabo era feliz.
Con los meses, los padres del chico terminaron por confiar completamente en Luca, y poco a poco consiguieron superar todas las secuelas psicológicas relacionadas con la muerte de su hija, pero, obviamente nunca la olvidaron.
Era la hora de la cena y todos estaban ya sentados en la mesa.
- Tengo una gran noticia que daros. – dijo Luca alegre. Marco y sus padres le observaron impacientes. - ¡He encontrado el piso perfecto!
Marco sabía que tarde o temprano se iría de casa como le dijo, pero aun así la noticia le pilló con las defensas bajas. Se había acostumbrado a tenerle muy cerca, y sabía que se seguirían viendo muy a menudo, al fin y al cabo Luca estaba en España por él. Pero era irremediable que aquello le entristeciera.
- ¡Habrá que celebrar tan buena noticia! – dijo Carmen entusiasmada.
Luca miró divertido y comenzó a reír.
– Oh... que no te suene mal Luca, sabes que estamos encantados de que estés aquí, pero entendiendo que es un gran paso adelante para ti... me has entendido. – terminó riendo la mujer.
- Podríamos ir... para celebrarlo claro, al Tommy Mel's de Gran Vía papá. – dijo Marco intentando ser positivo. Siempre que podía insistía con ir allí, le encantaba.
- Bueno, bueno, claro que os llevaré a algún sitio. – dijo Fabio intentando pinchar a su hijo. – Enhorabuena Luca, parece que todo te va genial aquí.
- Muchísimas gracias, a los tres, por haberme invitado a venir, dejar que me quedase en su casa... son unas grandes personas. – dijo con una gran sonrisa.
- Las gracias para otro, anda. – contestó Marco algo más contento.
Luca sonrió y continuó hablando.
- El piso está en la calle Hortaleza, no es muy grande pero está bien, - hizo una pausa. -además es barato. Tiene dos habitaciones, un cuarto de baño... bueno, ya lo veréis. A mí me gusta mucho. – terminó con todo ilusionado.
- ¿y cuando te mudarás? – preguntó Marco. La cena había terminado y los dos chicos estaban solos en el comedor, sus padres se habían ido a dormir.
- Me darán las llaves a principios de mes así que... - dijo Luca apoyándose en su hombro. –En la habitación en la que dormiré hay cama de matrimonio... así que espero verte dormir a mi lado algún fin de semana... - continuó el chico intentando animar a Marco.
- Lo consultaré en mi agenda. – contestó Marco más animado.
Luca sonrió y siguieron con la película.
Era tarde ya cuando esta acabó y Marco se había quedado dormido.
Sin hacer mucho ruido ni moverse demasiado rápido, Luca cogió en brazos a Marco.
Le llevó en brazos y con sumo cuidado a la habitación, le metió debajo de las sabanas y le dio un beso en la frente.
- Buenas noches precioso. – susurró Luca. Salió de la habitación cerrando la puerta y fue a su cama.
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EL PRIMER PENSAMIENTO EL MEJOR.
Teen FictionEn un apasionante descubrimiento de si mismo, Marco, un joven de diecinueve años, vivirá una gran historia entre las ciudades de Madrid y Roma. Entre ellas experimentará el amor desgarrador, la pasión, la tensión y el dolor, entre un montón más de e...