La pandemia de VIH/sida es una pandemia actualmente en curso, consecuencia de la difusión del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) alrededor del mundo. La presencia del virus está documentada en la mayor parte de los países del planeta, pero las tasas de prevalencia varían de país en país. Se desconoce cuál es el número total de personas afectadas por la pandemia, pues la mayor parte de los portadores del virus suele desconocer su situación hasta el momento en que presenta algunas enfermedades oportunistas.
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Desde 1981, cuando fueron identificadas algunas manifestaciones del cuadro conocido actualmente como síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) y se estableció el inicio de la pandemia, se estima que han muerto 32,7 millones [24,8 millones-42,2 millones] de personas a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA, al cierre de 2019 según cifras de UNAIDS. La mayor parte de las víctimas corresponde a África subsahariana, que concentra alrededor de dos tercios de los seropositivos al VIH en el planeta.
El constante crecimiento del número de infectados con el virus ha movilizado a gobiernos y sociedad civil en todos los países del mundo. A nivel internacional, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH-sida (Onusida) es una agencia que tiene como propósito coordinar las acciones globales destinadas al control de la pandemia. Además, en varios países existen entidades gubernamentales y civiles que cumplen las mismas funciones.
La pandemia en el mundo
Los efectos y dimensiones de la pandemia de VIH-sida cambian de país en país. Los países con tasas más altas de prevalencia se encuentran en África subsahariana, mientras que algunos países de Europa y Oceanía han reportado un bajo número de casos detectados. En las distintas tasas de prevalencia del VIH en la población de un país intervienen factores muy diversos. En la mayoría de las regiones del mundo, la pandemia está estabilizándose. El pico máximo de nuevas infecciones ocurrió en 1996, con 3.5 [3.2-3.8] millones de contagios alrededor del mundo. Para el 2008, Onusida calculó que hubo 2.7 [2.4-3.0] millones de nuevos contagios, la mayoría de los cuales tuvieron lugar en los países africanos al sur del Sáhara.
En su conjunto, las naciones de esta región del mundo suman alrededor de 23 millones de personas infectadas por el VIH. Esto representa más de dos tercios del total de casos calculados en todo el mundo por Onusida. La epidemia en África golpea a todos los estratos de la población y a todos los grupos de edad. En 2004, África registró 560 000 de los 640 000 nuevas infecciones registradas en todo el mundo entre niños menores de 15 años. A diferencia de otras regiones del mundo, las mujeres y las niñas son el grupo más afectado por el VIH/sida en África subsahariana. Varios países presentan una tasa de prevalencia del virus entre mujeres mucho mayor que en el caso de los hombres. Esta situación está relacionada con la mayor vulnerabilidad fisiológica de las mujeres al contagio heterosexual, pero también con condiciones de subordinación económica, social y política en esa región. Uno de los elementos más importantes en ese sentido es la violencia sexual y física que se ejerce en contra de las mujeres.