Charlas nocturnas

369 29 7
                                        

TW: Consumo de alcohol.

Era tarde y aún estaba en mi oficina dentro de la sede de los caballeros, estaba acostumbrado a ser el último en salir del edificio porque disfrutaba el tiempo a solas, generalmente no tenía mucho trabajo así que no me molestaba quedarme hasta tarde

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Era tarde y aún estaba en mi oficina dentro de la sede de los caballeros, estaba acostumbrado a ser el último en salir del edificio porque disfrutaba el tiempo a solas, generalmente no tenía mucho trabajo así que no me molestaba quedarme hasta tarde.

El problema era que Klee se había quedado conmigo aún si le había dicho que fuera a casa y que le cocinaría algo más tarde. Es normal que los niños pequeños se vuelvan insoportables cuando están aburridos, pero olvidaba que trataba con una pequeña bomba nuclear que volaría todo el edificio si me descuidaba un momento.

Seguramente debería irme ahora, pero estaba trabajando en una poción nueva y estaba a poco de terminar, no me gustaba tener trabajo pendiente así que quería terminarlo cuánto antes y Klee me estaba distrayendo demasiado.

—¡Hermano! ¿Cuánto falta para que vayamos a casa?— Preguntó Klee, estaba fastidiada y honestamente yo también empezaba a sentirme así, pero no perdí la calma ni la paciencia.

—Pronto nos iremos... Calma, ¿Por qué no dibujas por mientras?— Le respondí con calma mientras sacaba unas hojas en blanco junto a algunos crayones que siempre guardaba en uno de mis cajones por si acaso.

Ella pareció calmarse casi de manera instantánea en cuanto vió los colores vibrantes, supe que había hecho lo correcto, pues en poco tiempo ella ya estaba completamente inmersa en su dibujo.

Al verla en calma continué con mi trabajo, juntaba materiales, extraía esencias con fluidez y recopilaba datos que pudieran ayudarme a conseguir el efecto deseado, estaba demasiado concentrado.

Hasta que después de un rato, Klee intervino nuevamente, había terminado de dibujar y la encontraba inusualmente emocionada.

—¡Hermano! Mira lo que dibujé, somos tú, yo y Kaeya.— Decía ella mientras me mostraba su dibujo con emoción y felicidad.

Terminó contagiandome su felicidad, pues mostré una leve sonrisa al ver lo que había dibujando, me parecía incluso tierno.

... ¿Por qué me había dibujado junto a Kaeya?

La elogié y luego volví a mi experimento, sin embargo, no podía dejar de pensar en aquello, empezaba a pensar que tal vez me veía demasiado obvio con respecto a mis sentimientos.

Continuaba anotando patrones dentro de la composición del líquido que estaba creando, pero mis movimientos empezaban a ser un poco torpes, pues no podía concentrarme del todo después de esa última interacción con mi hermana. Ni siquiera había notado que Klee se había acurrucado en una de las sillas de mi escritorio y se había dormido porque estaba demasiado inmerso en mis pensamientos.

Un suave golpe en la puerta me sacó de mis pensamientos de golpe, seguido de un par más. Analicé el sonido por mero instinto, notando que sonaba demasiado torpe y flojo.

—Adelante.— Dije en voz alta, esperando que fuera algún guardia o algún trabajador.

Grata fue mi sorpresa cuando Kaeya cruzó la puerta de mi oficina, me sorprendía verlo ahí justo ahora, pues se había ido antes de tiempo por tener demasiado tiempo libre.

Lo miré extrañado, parecía completamente normal y no había nada fuera de lo usual, pero para mí nada pasaba desapercibido.

Años de analizar y descifrar patrones de comportamiento me hacían notar de inmediato la torpeza en los pasos de un hombre borracho por muy buena actuación que hiciera, el ligero enrojecimiento de sus mejillas y la forma en la que su mirada era casi inestable e incapaz de mirar a un solo punto.

Kaeya estaba borracho.

—Quería verte.— Dijo él directamente, se acercó más a donde estaba y se recargó en mi escritorio, lo miré y esperaba cualquier señal para intervenir o auxiliarlo.

No esperé mucho, preferí acercarme a él y lo guié hasta que se sentó en la silla de mi escritorio.

—¿Consumiste demasiado hoy?— Le pregunté mirándolo fijamente, por muy obvia que fuera mi pregunta quería comprobar su nivel de cordura y que tan lógico podía ser mientras estaba borracho.

Pasaron unos segundos para que me respondiera un simple "No", sacándome una pequeña sonrisa por lo obvio que era.

—Deberías ir a descansar, no creo que quieras llegar con resaca mañana.— Sugerí mientras me aproximaba a él para tocar su frente y checar su temperatura.

Pero él hizo algo que me dejó perplejo.

Él rodeó mi cintura con sus brazos y me atrajo a él con fuerza, abrazándome y aferrándose a mi cuerpo.

—Me iré, solo... Quédate aquí un rato.— Pronunció él con flojera y cierta desesperación en su voz, tenía su cara pegada a mi abdomen, así que no podía ver el desastre que estaba hecho en mi rostro.

Estaba sonrojado y quería apartarlo con todas mis fuerzas antes de que se diera cuenta de mi respiración irregular, pero no lo hice y en su lugar acaricié su cabello, era más suave de lo que se veía...

¿Así se siente el cielo?

¿Así se siente el cielo?

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


873 palabras

Porque no hay nada más hot que un hombre borracho y desesperado.

HOLAAA, regresé con una nueva corrección, estamos avanzando rápido y a este ritmo creo que podría traerles una corrección por día, ¿Les gusta el curso que va tomando la historia?

Me gusta incluir más romance entre los protagonistas, en los primeros capítulos se sentía demasiado forzado y sin chiste.

Y ya, solo eso por hoy

Kana se despide!!

ᴏɴʟʏ ʏᴏᴜ [ᴋᴀᴇʙᴇᴅᴏ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora