Dudas y sospechas

354 27 10
                                        

Aclaración: Este capitulo estará narrado desde la perspectiva de Kaeya.

Tw: Mención de secuestro

Las noches en la taberna eran de lo más cotidiano en la vida, podía pasar todos los días en la taberna con mi trío de siempre y jamás me iba a aburrir

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Las noches en la taberna eran de lo más cotidiano en la vida, podía pasar todos los días en la taberna con mi trío de siempre y jamás me iba a aburrir.

Rosaria estaba particularmente callada, digo, ella no habla mucho, pero estaba mucho más seria de lo usual y aunque quería ignorarlo, no podía evitar pensar que algo sucedía.

Cómo sea, no es de mi incumbencia.

-¿Y cómo va todo con el señor alquimista? La última vez que lo ví fue cuando ustedes dos bailaron juntitos.- La voz de Venti interrumpió el silencio tenso que había en nuestra mesa, lo miré intentando recordar aquella ocasión que mencionaba.

Ah...

Me había olvidado por completo de eso, fue la primera vez que invité a Albedo a la taberna.

El recuerdo me golpeó fuerte, lo había olvidado porque estaba pasado de copas aquella vez, pero ahora lo recordaba de manera vívida...

El roce de su cuerpo contra el mío...

Sentí que la sangre se me subía a la cara, ¿Cómo pude olvidarlo? Esa vista definitivamente podía provocarle fantasías a más de uno.

Por su bien decidí guardarmelo para mí.

-Ah, no he avanzado mucho con él, es muy tímido, pero te aseguro que pronto estarás invitado a la boda.- Bromeé mostrando mi sonrisa confiada de siempre, aunque en el fondo realmente quería que así sucediera.

-¡Qué sea pronto! O tendré que robarte, tú decidirás.- Respondió el bardo con su sonrisa coqueta de siempre, me reí ante su broma, pues estábamos acostumbrados a coquetear entre nosotros cuando nos pasábamos de copas.

Pero... Está sobrio.

El pensamiento me quitó la sonrisa de golpe y como acto seguido lo miré con sospecha, pues no actuaba así cuando no tenía ni una gota de alcohol en su sistema.

Él se encogió de hombros y luego abandonó la mesa con la excusa de "poner ambiente en la taberna", decidí dejarlo pasar, pues seguramente se había bebido algunas copas antes de que llegáramos.

Ahora estaba sólo con Rosaria, quien no había dejado de estar tensa desde que Venti mencionó mi extraña dinámica con Albedo.

ᴏɴʟʏ ʏᴏᴜ [ᴋᴀᴇʙᴇᴅᴏ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora