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"Prometiste la eternidad en cada caricia, la inmortalidad en cada beso. Pero la muerte, con su cruel pincel, desdibujó tu sonrisa, dejando solo la exquisita tortura de tu belleza grabada en la piedra fría de mi corazón roto."


El timbre agudo de su móvil cortó la paz relativa en la que Shinnosuke se había sumergido al salir de su última clase. Un suspiro de alivio por haber terminado el día flotaba en el aire cálido de Florida. 

Era Nene. Contestó, una sonrisa despreocupada formándose en sus labios, anticipando quizás una de sus típicas ocurrencias, pero la voz al otro lado de la línea lo golpeó como un latigazo de frío, arrastrándolo bruscamente de su tranquilidad. 

La voz de Nene, usualmente enérgica y llena de vida, estaba quebrada, casi inaudible, al borde de la histeria. Las palabras se atropellaban, confusas, llenas de un pánico incontrolable que se filtraba a través del auricular.

Shinnosuke emitió un suspiro, no de alivio, sino de una contención forzada que apenas lograba mantener. 

Podía escuchar el pánico de Nene, sentirlo vibrar a través del teléfono, una oleada de miedo puro que le helaba la sangre. 

"Entiendo", dijo, intentando calmar su propia agitación, aunque su voz revelaba una tensión creciente que le apretaba la garganta. "Respira, Nene. ¿A qué hospital se lo han llevado? Dime el nombre, con calma."

Hubo un instante de silencio, solo el sonido irregular y entrecortado de la respiración de Nene. "Al... al Orlando Regional Medical Center...", Nene consiguió decir el nombre, cada sílaba un esfuerzo monumental, su voz un hilo apenas audible de desesperación antes de que la conexión se cortara bruscamente.

La información, cruda y dolorosa, lo golpeó con la fuerza de un huracán. Orlando Regional Medical Center. Kazama. Hospital. 

Su mente giró sin control, intentando procesar la magnitud de lo que acababa de escuchar. El rostro angustiado de Nene, distorsionado por la desesperación al otro lado de la línea, se superpuso a la imagen mental de un hospital, un lugar ajeno a su despreocupada existencia. 

Él necesitaba verla, necesitaba escuchar el resto de la terrible historia de su propia boca, necesitaba entender el porqué. 

Sin pensarlo dos veces, Shinnosuke se lanzó a la calle, el campus y sus rutinas diarias borrándose de su mente. Sabía dónde encontrar a Nene; ella le había pedido que se vieran después de clases.

El sol de la tarde, pesado y húmedo, se filtraba entre las palmeras que bordeaban el campus de la universidad en Florida, pintando con motas doradas la acera de la entrada principal. 

Nene Sakurada esperaba allí, su mirada fija, casi febril, en el flujo constante de estudiantes que salían de las últimas clases. 

La brisa cálida, cargada con el salitre cercano del aire floridano, le erizaba la piel, pero no era el calor lo que le provocaba escalofríos; era la ansiedad punzante que le oprimía el pecho. 

Su móvil vibró, una notificación de Ai: "Ya estoy en el hospital con Bo-chan y Masao. Llámanos cuando sepas algo de Shin". 

Nene suspiró, la preocupación por Kazama una losa pesada en su garganta, haciendo que el aire le costara entrar.

Finalmente, lo vio. Shinnosuke apareció entre la multitud, sus ojos escaneando el exterior. Parecía distraído, ajeno a la gravedad de lo que Nene tenía que decirle. 

Su figura, usualmente llena de una energía exuberante y un paso ligero, se veía ahora ligeramente encorvada por el cansancio acumulado de los últimos días, un presagio sutil de la tormenta que se avecinaba. Nene sintió una mezcla agridulce de alivio por verlo por fin.

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⏰ Última actualización: Jul 15, 2025 ⏰

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AMOR IRREAL [SHINNOSUKE X KAZAMA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora