Después de un largo mes, entrenando a los caballos y practicando con ellos por fin llegó el día de la competencia.
Era una fecha que siempre ponía nerviosa a Sara, no sabia que ponerse, ni como peinarse, ni siquiera sabia si debía maquillarse o no.
- Sarita ¿Aún no te has cambiado? - Pregunta Norma
- No, Norma, no se que ponerme, ayúdame por favor - Le pide su hermana
- A ver, puedes ponerte este jeans negro, con esta camisa blanca y esta campera de cuero negra, acompaña el look con tus botas, se vera precioso - Le sugiere Norma
- Ay si, tienes razón, quedará muy bien, pensaba hacerme una colita alta en el cabello ¿Qué opinas? - Pregunta Sara
- Me encanta Sarita, estarás reluciente - Dice Norma emocionada
- Gracias por ayudarme hermana, no se que haría sin ti - Agradece la mayor de las Elizondo
-No hay de que boba, date prisa que llegaremos tarde, te espero abajo con los demás - Contesta Norma y sale de la habitación
(...)
Mientras tanto en la hacienda Trueba ya tenían todo listo para el traslado de los caballos, Franco se encontraba muy nervioso, sabia que allí se encontraría con ella, era imposible que no participará, el conocía la pasión de Sara por los caballos y lo competitiva que era.
- Ana por favor apúrate, llegaremos tarde - Grita Franco desde el piso de abajo
- Ya voy amor, me estoy terminando de maquillar - Contesta su novia
A los 5 minutos la joven ya estaba bajando la escalera, tenía un hermoso vestido negro pegado al cuerpo, tenía un escote en v y lo acompañaba con unos zapatos taco aguja también negros, estaba bellísima.
- Wow estas hermosa - Dice el rubio sin dejar de mirarla
- Solo para ti amor, además tu no te quedas atrás - Contesta ella picaramente
Franco vestía un jeans color azul, una camisa lila, una campera de cuero negra y unos botines negros.
(...)
Ya ambos se encontraban en la feria, pero aún no se habían cruzado, Sarita había llegado con Doña Gabriela, Don Martín, sus hermanas, su sobrino y Gonzalo que había asistido para ayudarla.
Franco iba acompañado de sus hermanos, su novia, Eva, Ruth y Antonio.
(...)
- Mamá iré a estar con Trueno, para que este tranquilo, a lo mejor con tanta gente se pone nervioso - Dice Sara
- Esta bien mi niña, tu tranquila, todo saldrá bien - Contesta Gabriela mientras acaricia el rostro de su hija
Sara iba camino a las pesebreras del lugar cuando escucho a alguien dirigirse a ella por su nombre.
- La distinguida jinete, Sara Elizondo - Dice un hombre muy apuesto
- No esperaba encontrarte aquí Daniel, ¿Cómo estás? - Contesta Sarita sorprendida
- Muy bien, ¿Tú como has estado? - Pregunta el caballero
- Bueno, mi vida no ha cambiado mucho desde el año pasado que nos vimos aquí en la feria, todo sigue igual, estoy bien, muy bien - Dice la castaña
- Me alegra, pero venga, dame un abrazo, llevamos tiempo sin vernos para que no me saludes - Reclama Daniel
- No fue mi intención Dani, de verdad, no es contigo, me encuentro nerviosa por la competencia - Termina de decir Sara para luego acercarse y darle un abrazo a su amigo
ESTÁS LEYENDO
Lo mismo de siempre
RomanceEsta historia contará como fue creciendo el amor de Sara y Franco hasta convertirse en una hermosa familia. Ella tuvo que resignarse y dejar ir a su gran amor, pero la vida le tenia una grata sorpresa, el amor de su vida volvía a aparecer y los sen...
