El día anterior había sido un verdadero martirio para Sara, se había aguantado a Franco en su casa acompañado de su novia, mirando como se acariciaban y se hechaban porras.
Sara acaba de despertar, quería desayunar e ir a dar su paseo, pero recordó que debía ir al centro para recoger algunas compras que había hecho para la hacienda.
- Buenos días señorita Sara, le sirvo el desayuno - Pregunta Dominga
- Por favor, solo café - Contesta Sara
- Hija debes alimentarte mejor, casi no desayunas - Dice Gabriela
- Tranquila mamá, estoy bien - Contesta Sara
Sara se levantó de la mesa, se cambió de ropa y salió camino al centro para hacer sus cosas.
(...)
Desde que Franco había visto a Sara no dejaba de pensar en ella, su actitud con Ana había cambiado, la trataba de una manera fría y distante, quería ser sincero con Ana y decirle la verdad, pero aún no estaba seguro de lo que sentía Sara por él.
- Ana iré a la oficina, tengo varios asuntos que arreglar allí, nos vemos en el almuerzo - Dice Franco
- Esta bien mi amor, ve con cuidado, nos vemos después - Grita Ana Lucía desde el segundo piso
(...)
- Dani, noto diferente a Franco, no se, esta distinto - Dice Ana Lucía
- Prima te estas imaginando cosas que no son, yo lo veo igual que siempre - Contesta Daniel
- Puede ser, pero esta más distante, siempre está como en las nubes - Responde la joven
- Bueno, pero tienes que entender, él se ocupa de muchas cosas - Trata de tranquilizarla Daniel
(...)
- Buenos días, venia a retirar unas cosas que encargue ayer por la tarde, a nombre de Sara Elizondo
- Buenos días señorita, si claro, ya le entregamos su pedido
Se escucha el sonido de la puerta al abrirse, alguien había llegado a la tienda y otra vez estaban solos cara a cara
- Buenos días, vengo a retirar un pedido, mi nombre es Franco Reyes
- Otra vez tú, parece que el destino está empeñado en que nos encontremos - Dice Sara
Franco opta por no decir nada y solo le regala una sonrisa, a ambos le habían dado su entrega, se dispusieron a salir del local y ya ambos afuera comenzaron a charlar.
- ¿Estas muy apurada? - Pregunta Franco
- No, aún tengo un poco de tiempo - Responde Sara
- ¿Me aceptarías un café? - Dice el rubio
- No, mejor no, creo que no sería bueno para ninguno - Contesta Sara para luego intentar irse
- Por favor Sara, solo un momento - Responde Franco mientras la toma del brazo
- Esta bien, solo un momento - Dice la castaña
Caminaron uno al lado del otro hacia un bar que se encontraba a unas cuadras de donde estaban, por momentos se miraban a los ojos por unos segundos y seguían caminando, en 10 minutos estaban sentados en el bar listos para realizar su pedido.
- Buenos días, ¿ya saben que van a pedir? - Pregunta la moza
- Para mi un café amargo y para ella una lágrima - Dice Franco
Sara asiente con la cabeza cuando la moza busca una respuesta en ella ante el pedido de Franco.
- ¿Cómo sabías que pediría una lágrima? - Pregunta Sara
- Siempre lo has hecho, es tu café favorito - Contesta Franco
- Pasaron dos años, algo podría haber cambiado - Dice Sarita
- Todo a tu alrededor puede cambiar, pero se que eso no - Responde Franco victorioso
- Bueno, sí, tienes razón, me conoces bien Franco Reyes - Dice Sara
- Sara ¿Por qué estas en pareja con Daniel? - Pregunto el rubio
- No has cambiado, sigues siendo tan directo como siempre, no estoy en pareja con Daniel Franco, simplemente nos estamos conociendo y no le veo nada malo a eso - Contesta Sarita
- ¿Ya no sientes nada por mi ? - Indaga Franco
- Franco te fuiste hace dos años, me mentiste, pensé que no te volvería a ver y cuando regresas vuelves acompañado, tienes a Ana a tu lado - Contesta Sara en un tono triste
- Sarita llevo apenas dos meses con Ana, apenas la conozco, desde que te volví a ver no dejo de pensar en ti, tu imagen vive todo el día en mi cabeza, te veo en cada sitio, necesito verte, estar contigo, te necesito Sara - Confiesa Franco
- Yo no se lo que siento por vos Franco, dos meses es suficiente para que la respetes y también para que me respetes a mi, Ana es una buena muchacha y se merece saber la verdad - Dice Sarita
- Se la diré, solo dame tiempo por favor, no quiero lastimarla, pero yo te amo a vos Sara, no puedo ocultarlo más - Contesta Franco
- Pero yo estoy con Daniel y seguiré con él, debes respetarme y respetar a tu novia Franco Reyes, tienes que decirle que me conoces y que me conoces bien, ya no quiero más mentiras - Dice Sarita para luego pararse de su lugar y despedirse de Franco
- Debo irme, ya se me hizo tarde para el almuerzo, deben estar esperándome - Dice Sara
- Hasta luego mi vaquerita, no olvides todo lo que hablamos - Responde Franco
- Hasta luego Franco - Contesta Sara y emprende camino, busca su auto y se dirige a su hogar
(...)
- Amor pensé que llegarías más tarde, ya almorcé pero si quieres le digo a Quintina que te sirva - Dice Ana
- No Ana, no tengo apetito, ya almorcé algo rápido, me gustaría hablar contigo cuando tengas un momento - Responde el rubio
- Claro amor, tu sabes que siempre estoy para ti - Contesta Ana
Se sentaron en la sala, Franco estaba dispuesto a decirle toda la verdad, quería cumplir con Sara y confesarle a Ana lo que ella había significado en su vida, pero tenía tanto miedo a perderla, no sabia con exactitud lo que sentía Sarita pero tampoco quería lastimar a Ana, así que decidió mentir y seguir con aquel juego que el mismo había comenzado.
- Dime cariño, ¿Qué es lo que pasa? - Pregunta Ana intrigada
- Simplemente quería pedirte perdón por estar tan frío y distante, tengo muchos asuntos en la empresa, toda mi atención esta allí - Miente Franco
- Amor esta bien, yo lo entiendo, sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites, me pides ayuda y listo - Contesta Ana
- Gracias por entender Ana, iré a darme una ducha ¿Si? - Dice Franco y comienza el camino a su habitación
- Claro, te espero en el parque - Contesta su novia
(...)
Sara llego a la hacienda, bajo las compras del carro, le pidió a Gonzalo que las lleve adentro y fue a la cocina por un vaso de agua.
Coloco el vaso sobre la mesada y lo movía de un lado hacia otro mientras pensaba en todo lo que Franco le había dicho, estaba feliz, ella necesitaba escuchar eso, necesitaba sentirse importante para él, saber que seguía en su corazón le daba seguridad, pero también sentía que Daniel y Ana no se merecían sufrir, que eran personas buenas y que ellos no debían hacerles daño, así que ella seguiría con Daniel por lo menos hasta saber que era lo que sentía su corazón, aunque ella sabía muy bien que amaba a Franco Reyes, aún le preocupada su falta de perdón hacia él.
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Lo mismo de siempre
RomanceEsta historia contará como fue creciendo el amor de Sara y Franco hasta convertirse en una hermosa familia. Ella tuvo que resignarse y dejar ir a su gran amor, pero la vida le tenia una grata sorpresa, el amor de su vida volvía a aparecer y los sen...
