Día 755: Bienvenido, campeón

3.3K 193 131
                                        

Madrid, España, 27 de noviembre de 2023

Carlos Sainz

La temporada terminó ayer.
Soy campeón del mundo.
Arthur es subcampeón.
Ferrari es campeón.

Un gran año para el equipo.

Decidí venir a Madrid enseguida ya que Estef no pudo viajar a Abu Dabi conmigo.

— Hola hola — abrí la puerta de casa y no obtuve respuesta — ¿Amor? — grite más fuerte y de nuevo, no obtuve respuesta

Saqué mi celular rápidamente y llame a Estef.

Primer tono.
Segundo tono.
Tercer tono.
Buzón de voz.

— ¿Estef? — deje caer mi mochila y corrí al cuarto.

No estaba.

Segundo intento.
Primer tono.
Segundo tono.
Tercer tono.
Buzón de voz.

— Mierda — dije y salí corriendo de casa para subirme al Golf y manejar a casa de mis padres

Maneje tan rapido como pude que llegue de inmediato.

Baje dejando la puerta del coche abierta y entrando como loco a la casa.

— ¿Mamá? — grite — ¿papá?

No obtuve respuesta.

— Joder, tío — saque mi celular e iba a llamar a mi padre pero una llamada entrante de mi hermana Ana me detuvo. La contesté. — Ana

— Carlos, hospital, YA, tú hijo va a nacer — fue lo único que me dijo mi hermana y me colgó.

Salí de nuevo corriendo y subí al auto.
La adrenalina se estaba adueñando de mi cuerpo.
Sentía nervios, miedo, felicidad, todo a la vez.

Esta sí que era la carrera de mi vida.
Rebasaba cada que podía, aceleraba lo más posible, y todo eso hasta llegar al hospital.

Estacione en la orilla de la banqueta, si se llevaban el auto era lo de menos, mi hijo iba a nacer.

Entre al hospital muy apurado para encontrarme a mis padres y hermanas en la sala de espera.

— Hijo — dijo mi madre recibiéndome en un abrazo — llegaste justo a tiempo

— ¿Donde está? — pregunte casi ignorando las palabras de mi madre

— ¿Señor Sainz? — oí a una enfermera hablarme

— Sí, soy yo — contesté

— Acompáñeme, por favor — dijo la enfermera y comenzó a caminar por un pasillo

Entramos a un cuarto donde había lockers y mucho material médico

— Por favor colóquese esto — me dio una bata azul — y esto — un gorrito de cirugía

Sin decir nada me puse la bata y me coloqué el gorrito.
No se como lo logre mientras temblaba de nervios.

— Sígame de nuevo, por favor

Asentí con la cabeza y seguí a la enfermera.

Atravesamos aquel cuartos y llegamos a una puerta donde había una trampilla para los pies la cual te ponía una protección de plástico en tus zapatos.

— De la misma forma en la que yo lo haré, necesito que pase cada uno de sus pies por favor — dijo la enfermera

Primero lo hizo ella y yo repetí sus movimientos.

Complete Mess (Carlos Sainz)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora