Parte 13.

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Sus dos intentos por subir al frondoso árbol habían sido en vano. No sabía si era por falta de condición o por los nervios que lo estaban traicionando al pensar que las sucias manos del malparido estuvieran tocando la delicada piel de su chica.

- ¡Vamos Taehyung, tú puedes! ¡No seas un inútil! - de reprendió. Empezó a escalar obteniendo victoria al llegar a la copa del árbol. Después son especial equilibrio intentó cruzar a través de la gruesa rama que llegaba apenas a la ventana de la habitación izquierda. Lo consiguió. Una vez forzando su agarre con la fachada de la casa fue dando pasos precavidos a la ventana con la luz encendida, que gracias a Dios estaba abierta. Se lanzó intrépidamente usando su peso para dar un giro y caer al suelo, para luego levantarse.

- ¡¡No lo hagas!! - soltó jadeante por el esfuerzo físico realizado.

Afortunadamente ambos seguían teniendo sus ropas puestas. Irving se encontraba arrodillado frente a ella besando su mano, y esta última estaba sentada al borde de la cama sonrojada.

- ¿T-taehyung? - cuestionó sorprendida apartando su mano del sujeto.

- ¿Quién eres tú y qué haces aquí? - Irving se puso de pie extrañado.

- No te debe interesar quién soy, sólo aleja tus sucias manos de ella - dijo Taehyung y tomó del brazo a la chica para sacarla de la habitación. - Vámonos - agregó. Pero ella se negó y se deshizo de su agarre.

- Suéltame, Tae - reprochó enojada. - ¿Quién te da el derecho de tratarme así?

- Nadie, pero no debes estar aquí. A este estúpido - señaló a Irving - no le gustas. No está enamorado de ti.

- ¿De dónde sacas esas tonterías? - repuso el castaño, fingiendo demencia.

- ¿Por qué dices eso, Taehyung? ¿Crees que no puedo enamorar a alguien? - preguntó la chica con inseguridad.

Taehyung quería decirle lo que el tipejo pensaba y deseaba hacer con ella, pero no tenía corazón para hacerlo. No quería decirle la verdad, temía que si lo decía ella se sintiera mal.

- No puedo decirtelo. Confía en mí, ven conmigo - contestó ignorando su segunda pregunta, le miró fijamente a los ojos.

Ella no estaba segura de lo que estaba pasando pero el comportamiento de Taehyung estaba siendo muy infantil ante sus ojos. No le había ni respondido su segunda pregunta. ¿De verdad pensaba que nadie podía enamorse de ella? Se sentía fatal, no sabía qué hacer o qué pensar.

- Taehyung... - murmuró.

- Eres un idiota, ¿Acaso no lo entiendes? ¡Déjala tú en paz! - le encaró el castaño - ¡Muchachos, llévenselo de aquí! - anunció por lo alto.

Taehyung sintió su sangre hervir y su mano se calentó deseando formar un puño acabando con la cara bonita del sujeto en frente suyo. No se contuvo y lo golpeó, rompiéndole el labio inferior.

- ¡Desgraciado! - dijo Irving llevándose la mano donde su piel se abrió.

- ¡Cierra la boca, imbécil! - escupió el pelinegro y buscó en la habitación el mentado peluche. Lo encontró y fue hacia el. - Este maldito planea filmarte mientras estén en la cama juntos, yo lo escuché, dijo que la cámara estaría dentro de un peluche. Debe ser este - apretujó el oso de felpa tratando de sentir el posible artefacto dentro del juguete.

Ella le observaba incrédula, su comportamiento se estaba volviendo paranoico. No creía capaz que Irving le fuera a jugar tan sucio, él le dijo que la quería y la cuidaría. Así que no, no podía tolerar tal difamación hacia a la primera persona que decidió aceptar salir con ella. Concluyó que tal vez Taehyung se estaba comportando así porque tenía celos y nada más.

- ¡Taehyung, ya basta! ¡Detente! - alzó lo más alto que le permitió su voz femenina.

- ¿Qué dices?

- Qué pares por favor... está situación... es mejor que regreses a casa. Fue un error pedirte que vinieras - respondió sin expresión alguna. - Es mejor que te vayas - ordenó.

Los dos hombres que estaban en la escalera entraron.

- Justo a tiempo, chicos. Llévenselo - ordenó el castaño con una sonrisa ladina , agradeciendo que la chica eligió no creer en lo que su amigo o lo que fuera que fuese le había dicho.

Taehyung sintió dolor en el pecho por su desprecio y sus ojos se cristalizaron. Ella había decidido no creerle, debía ser una broma. Pero bien, era su decisión y debía aceptarla. Dejó el peluche en su lugar y lo hombres se apresuraron para tomarlo de ambos brazos.

- No se atrevan a tocarme - advirtió. Paso a un costado de la chica para digirse a la salida. - Bien, si esto es lo que deseas, espero que no te arrepientas - dijo dirigiéndose a ella.

Salió con la cabeza en alto de la habitación respetando la decisión de ella. Y los dos tipos le seguían el paso tanto así que los sentía casi respirar en la nunca. Bajó las escaleras, iba a marcharse por donde había venido, pero a través del bullicio y la música de mal gusto escuchó un grito agudo lleno de terror.

- ¡No, no me toques, aléjate! - las palabras fueron más audibles, el tipo realmente se estaba aprovechando de ella. Su cuerpo se contrajo por el temor.

Víctima del pánico, corrió de regreso pero los mismos tipos se encontraban nuevamente allí bloqueando la escalera, sonrientes porque sabían que estaban siendo cómplice de la atrocidad que su líder estaría por hacer.

Sin pensarlo dos veces tomó una botella de licor y la partió por la mitad para poder defenderse. Tratar de llegar nuevamente a través del árbol sería una pérdida de tiempo sumando que obviamente la ventana estaría cerrada. Así que de alguna forma u otra subir por la escalera era la única manera de llegar allá arriba, así que sin importarle tener que recurrir a la violencia él lo conseguiría.

Conseguiría llegar a ella y ponerla a salvo.

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Buenas buenas lectores.
Gracias nuevamente por darme la oportunidad de ser leía.

Espero tengan un bonito día, les mando buenas vibras ♡

-kore.

H O N E Y   S E X || ↬ kth.♡Donde viven las historias. Descúbrelo ahora