El demonio se fue a dormir raramente de noche. Estaba sumamente cansado para poder seguir atacando al matrimonio, aunque le dolía mucho no estar con su amada. Tuvo que descansar dos días antes de poder despertar esa madrugada, para poder seguir atormentado a Ichigo. Sin falta apenas llegó el amanecer, fue tras el pelirrojo, no iba tan lejos para hacerlo caer de las escaleras, pero sí para hacerlo tropezar con sus propios zapatos. El pobre médico sólo suspiró, pues el tomar el desayuno lo ponía nervioso.
- Me das un poco de café... por favor... - dijo el caballero
- Enseguida joven Kurosaki... - dijo la chica
El ojiverde estaba mirando desde un rincón mientras su dulce amante servía la bebida. El doctor tomó la taza y empezó a tomar, pero el cruel demonio le sopló un poco de azúcar impalpable. Lo que le hizo estornudar y que se cayera todo el fino polvo.
- Lo siento Inoue... - dijo el pelirrojo cubierto de la azúcar
- No sé preocupe. Solo fue un accidente... - dijo la dama mientras empezaba a limpiar el mostrador
El caballero se tomó el café rápidamente.
- Me voy a limpiar... - dijo el médico mientras sacudía su ropa
- De acuerdo... en lo que abro la tienda... - dijo la pelirroja
Aquello significaba que dejaría entrar la luz del sol, así que se dispuso a esperar en el ático por la salida de Ichigo al hospital. En ese momento llegaron las dos sucubos.
- ¡Buen día mi querido y muy talentoso pupilo...! - exclamó la exuberante pelinegra
- ¡Buen día señorita Unohana...! - dijo serio el caballero
- Te tenemos excelentes noticias. Haz ganado un nuevo galardón... y nosotras contigo... - dijo la menuda
- ¿Un nuevo galardón? - preguntó inocente el ojiverde
- Es algo así como el corazón púrpura de los militares, reconocen tu trabajo... así que tenemos el honor de darte este corazón azul... - dijo la mayor poniendo en su cuello esta peculiar medalla
- Gracias... - dijo el sencillo hombre
- Con éste corazón haz adquirido nuevos privilegios, entre ellos que vas a permanecer invisible a los ojos de los demás, sólo serás visible... para quien tu decidas... ni las cámaras fotográficas van a captar tu presencia a menos que tú quieras... eso incluye tu reflejo en los espejos... - dijo la de ojos violeta
- Entiendo... creo que me será muy útil... pero, no entiendo ¿por qué puedo he ganado esta medalla está vez? - dijo el de pálida piel
- Por qué todo el pueblo reconoce tu presencia, todos... te... respetan... todo eso que haces ha sido el mérito por el que te premian... - comentó la de grandes senos
- Y por eso mismo queremos que tomes unas vacaciones en... los campos privilegiados de los Elíseos... un par de semanas... después puedes regresar... haz hecho tan buen trabajo que incluso queremos que te ocupes de otros negocios... - dijo la pequeña
- ¿De verdad? Gracias, pero ¿puedo ir con mi esposa...? - dijo el caballero
Las dos demonios se miraron.
- Ella no puede ir. Es exclusivamente para ti. Además está embarazada, por lo que somos comprensivas y te daremos unos meses para pensarlo... - dijo Yachiru
- Sí, muchas gracias... pero, ustedes ¿cómo saben eso...? - dijo extrañado el ojiverde
- Intuición femenina. Después de todo tu otra medalla era para... darte tu empujón... así que vendremos luego... por ahora te felicitamos... por tu futuro bebé... - dijo Kuchiki
ESTÁS LEYENDO
Mi querido íncubo
FanfictionUlquiorra y Orihime son una dulce pareja de novios que están próximos a casarse. Sin embargo la amargura llega a sus vidas por culpa de la guerra. Intentando proteger a su prometida Ciffer muere. Pero ahí no termina su historia del ojiverde sino que...
