"1° PARTE: La presencia de..."

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(Narrado por Camila)

-He leído de todo- Se acerca Jazmín despacio para no soltar ninguna sospecha.- Fui a la biblioteca haber si encontraba algo parecido a esto pero no ha pasado antes, no hay registro de algo así.

Le conté a Jazmín el porqué de mi pregunta, hasta la parte en que fui a caminar de noche por los salones y me asome a ese en particular y como de regreso ví el brillo iluminado las paredes oscuras.

-Pero en serio lo ví, no estoy loca- Dije susurrando, mientras las demás monjas guerreras seguían en combate.
-Te creo, pero ni yo sé cómo podría ser posible, no se me ocurre nada.

-Jazmín, tu turno- Escuchamos la voz de la madre superiora.

Nos tomo por sorpresa ya que este es mi trabajo, me las encargado a mí, respecto a todo lo que trate sobre su entrenamiento.
-Claro- Me mira de reojo Jazmín y pasa al frente a pelear.
Antes de que se enfrente a su oponente le digo:
-Puedes hacerlo.

En eso pasa a la alfombra de combate y se ponen en posición, hasta que la madre superiora indique que comiencen.

La madre superiora me ve y se pone a mi lado, en eso hace la señal para que empiezen.

-He decidido que cada semana quiero ver su avance en combate con mis propios ojos- Dice sin dejar de ver a Jazmín y su oponente

Y de repente me pongo a contar, es cierto ha pasado ya casi un mes desde que pasó lo de Artec y la secta de Adriel. Y dos semanas y media desde que se fue Bea.

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Después de lo de la mañana, Jazmín y yo quedamos en la noche para vernos en el pasillo de las habitaciones, para ir a vigilar la espada, por si llegara a pasar de nuevo y está vez si poder verlo.

Me levanté de la cama incluso antes de que comenzarán las pesadillas, si había una forma de fé era rezando, tome mi rosario y reze para que está noche se presentará el fenómeno y pudiéramos ver qué es lo que hace relucir la espada de la monja guerrera.

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-¿Estás lista?- Me acerco sigilosamente hacia Jazmín.
-Si, ¿por qué no de estarlo?- le digo
-Bien...-Me contesta

Comenzamos a caminar hacia el gran salón.

-¿Y si nos descubren?,¿Es posible que nos excomulgue o algo así?- Dice en un susurro
-Jazmín, estamos a mitad de la noche, no hay nadie por los pasillos, todos están durmiendo, hasta la madre superiora- Le contesto
-Sí, solo que estoy un poco nerviosa...
-Tranquila...
Y me quedo pensando unos minutos.
-Jazmín, te prometo que si pasa lo que deseamos que pase, le contaré a la madre superiora sobre esto y hasta ella nos podría ayudar.- Me quedó callada unos segundos antes de continuar- Solo quería juntar más evidencia antes de decirle.
-Es que suena algo descabellado- Y escucho una liguera risa nerviosa.

Llegamos al salón y nos acercamos silenciosamente a las vitrina de la espada de la cruz.
-Está bien, y ¿Ahora que?- Pregunta Jazmín.
En eso saco una pequeña lámpara de mi bolsillo y la coloco en una de las paredes es pequeña y alumbra lo justo para ver alrededor de la vitrina y el nuestro.
-Para ver más a detalle- Digo- Por si la monja guerrera se presenta- sonrió y volteo a ver la espada.
-¿Lo crees?
-¿Qué cosa?
-Que ella venga, digo... Se fue y no sabemos a dónde.
- Últimamente lo que se cree ya no es algo concreto, en los tiempos en los que vivimos todo ya es dudoso.
-Menos las señales de Dios.
-Exacto y de la madre superior por supuesto- nos miramos y empezamos a reír.

Han pasado por lo menos unos 30 minutos desde que estamos aquí. Jazmín comienza a bostezar y enseguida igual yo.

-Esto es un poco...- y no termina su frase en cuanto escuchamos un ruido a lo lejos.

Tomo enseguida una navaja que tenía metida entre mis botas y me pongo en guardia.

-Es necesario- Voltea nerviosa Jazmín.
-Solo por si acaso- Contesto

Después de unos segundos escuchamos pasos y un sonido en particular. Nos han descubierto y sé que la madre superiora viene en camino y no nos da la ventaja necesario para tan siquiera correr a escondernos cuando sale y nos ve.

-Madre superiora-Dice Jazmín

Estaba a punto de bajar la navaja y explicarle que hacemos aquí, en cuanto vemos la espada de la cruz resplandeciendo de mamera espontánea, y todas volteamos a ver al rededor para ver qué era lo que hacía que pasará.

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-¿Qué hacían ahí?- pasa por enfrente de las dos, la Madre superiora.

Y sin más les cuento todo, y está vez todo desde el principio sin esconderme nada, desde mis pesadillas hasta que es lo que hay en ellas y como creo que la espada tiene algo que trae paz o algo parecido, y como metí a Jazmín en todo esto.

-Camila, ¿por qué no me habías dicho antes sobre tus pesadillas?- Dice algo preocupada.
-Creia que no darían mucha importancia...
-Dios- Dice y se bendice.- Creí que podíamos esconderlo más tiempo.- Dice de la nada

Jazmín y yo nos volteamos a ver.
-¿A qué se refiere?- Digo al final.

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Hola, Hola

Los leo y gracias por su apoyo 💜

ATT. Nanda

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