Daniel
los días eran tan lentos, las horas parecían que no avanzaban, los sentimientos en mi pecho me volvían loco, angustia, miedo, odio, desconfianza, preocupación e incluso asco.
era un mar de sentimientos que no tenían control, era tanto que llegaba el punto donde ya ni siquiera sabía que sentir.
Me desesperaba el hecho de ser testigo de como las cosas pueden estar bien en un momento y que de un segundo a otro todo se valla al carajo.
Sentía coraje porque todo estaba empezando a marchar perfectamente bien, por fin empezaba a ver una luz en toda la oscuridad en la que me habían obligado a estar, por fin tenia una razón para estar bien, para tratar de al menos ver las partes positivas de las desgracias que me habían alcanzado.
Sin embargo, había una pregunta , una simple y ordinaria pregunta que no salía de mi cabeza porque ya no sabía ni que pensar.
¿le creo a mi padre todo lo que ha dicho?
me encantaría decir que no, enserio quisiera con todo mi ser decir que no creo nada pero al parecer todo indica que es real, todo lo que vi aquel día indicaba que Valentina es mi hermana y he ahí el porque mi sentimiento de asco, porque a pesar de que las probabilidades de compartir la mitad del mismo ADN son altas, sin embargo no puedo mirarla como mi hermana, en estos momento lo único que quisiera es tenerla a mi lado, hacerla mía y no dejarla nunca mas para protegerla de que nadie pudiera dañarla, sentía como si me arrojaran piedras al estómago solo de pensar que justo ahora estaríamos en nuestro departamento, yo estaría cuidándola y consintiéndola en todo, pero eso no debe ser así y ya no podrá ser así nunca mas.
habían pasado 2 días desde el incidente en casa de valentina, dos días desde que mi mundo se vino a bajo, y en estos días no he podido hacer mas que caminar de un lado a otro en mi casa cual animal enjaulado y es que justo así me sentía, trataba de pensar que hacer, como salir del hoyo que sentía solo se hacia mas profundo y no sabia si en algún punto se detendría, debo confesar que en momentos he querido tomar las llaves de mi moto y manejar hasta casa de valentina y matar a ese bastardo, pero tengo que contenerme pues mi madre aun esta en peligro y eso en lugar de ayudarme solo empeora el remolino de sentimientos en mi interior.
mi desesperación iba en aumento a cada segundo que pasaba y ya no sabia que hacer. incluso había destrozado parte de la cocina en uno de mis arrebatos pero sentía que explotaría de tanta impotencia.
el sonido de mi celular me saca de mis pensamiento y sin mirar contesto
- me voy solo dos días y resulta que Alejandra esta en el hospital por herida de bala y valentina secuestrada por el monstruo de su padre y sabrá dios que le estará pasando
me cuesta reconocer quien esta del otro lado de la linea, así que miro la pantalla del celular y me doy cuenta que se trata de Nathan, lo cual hace que sus ultimas palabras me pongan la piel de gallina pues yo no he dejado de preguntarme justo eso, así que su comentario no hace mas que empeorar todo, sin embargo la bola de sentimientos negativos se detienen por un momento y la esperanza comienza a asomarse.
había estado tan sumido en mi miseria que había olvido por completo que aun quedaba una luz
- por favor dime que hay alguna posibilidad de que todo esto acabe
no pretendía sonar como un maniático desesperado, pero después de estar sintiendo esta obscuridad que crecía a cada segundo, el imaginar que había una posibilidad de resolver y e por fin saber la verdad me hacia no poder controlarme.
- escucha, necesito verte, hay muchas cosas que necesitas escuchar y aunque me hubiese gustado que val las supiera también, al menos tendremos un punto de partida para que todo esto acabe.
quizás por la situación, tal vez mi cabeza no estaba razonando en lo mínimo, pero sus palabras se sintieron como si me tiraran agua helada por todo el cuerpo, sentí el estomago pesado y podría jurar que mi corazón se detuvo por un momento y es que sus palabras parecían confirmar mi mayor miedo y no sabia si estaba listo para que me reafirmara lo que no quería
- ¿estas en tu departamento?
asentí inconscientemente a pesar e que el no podía verme pero es que mi garganta tenia un nudo trabado que parecía no querer irse con la saliva y no me permitía decir nada.
no estaba listo para enfrentar esta horrible realidad pero sabia que era necesario, al menos para ayudar a a valentina.
-si, aquí estoy
Está vez no espere a que dijera nada mas y solo colgué, uno tras uno los recuerdos que había pasado con valentina pasaban por mi cabeza, sus sonrisas, sus bromas, la manera en la que me miraba, sus besos, nuestras caricias, la veces que hablamos hasta quedarnos dormidos, o cuando coincidíamos en el lago, todos esos recuerdos que pensé que se convertirían en memorias que quizás en un futuro podríamos compartir con mas personas, pero que ahora se sentían como tortura.
eran una tortura tan horrible, recordar la primera vez que la vi en aquel hospital, pensar que fue la misma persona que la trajo a este horrible mundo fuera quien mas daño le hacia me volvía loco, sobre todo porque esa misma persona es quien me trajo al mundo a mi.
el solo hecho de pensar que ella y yo jamás podríamos estar juntos me dolía.
ni siquiera había notado que pequeñas gotas saladas resbalaban por mi rostro, no soportaba este dolor, imaginar que podría estar haciendo aquel infeliz con ella, no poder protegerla, no poder estar a su lado me mataba y era triste tener que darme cuenta en esta situación lo mucho que la amo y ni siquiera poder decírselo, y es que a como pintaba la situación dudo mucho que en algún momento se lo pudiera decir.
dos insignificante palabras que abarcaban tanto, solo dos palabras que pesaban en mi corazón, confieso que una parte de mi se sentía aliviado de saber que no se las dije porque tal vez esta situación se sentiría mucho peor, aunque no estoy seguro si es pueda ser posible, pero la otra parte, la egoísta, se arrepiente en lo mas profundo de todo mi ser de no haberle dicho nada, porque ya no creo tener la oportunidad de mirarla a los ojos, besarla y decirle lo mucho que la amo.
las lagrimas no dejan de salir, trato de controlarme pero se me es imposible, no soy un tipo de llorar pero en esta situación no puedo evitarlo así que dejo de luchar y as dejo fluir, trato de sacar un poco de dolor, de frustración y por un momento me permito que mis sentimiento fluyan a su antojo y me quedo en el piso, quizás cualquiera que me vea piense que me veo patético pero no me importa, yo solo necesito sacar un poco del peso de mis hombros, solo necesito sacar un poco del dolor de mi pecho que parece ahogarme así que solo me quedo ahi, tirado en el suelo de mi sala, diciéndole a la nada lo mucho que la amo, pidiéndole perdón por no poder verla como realmente debería y rogándole a los cielo y al universo que todo esto se tratara de un mal sueño porque sentía a que ya no podría con tantas emociones negativas.
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Algo inesperado
Ficção AdolescenteValentina es la chica popular de su escuela, amigable, hija del empresario mas grande de su pais, una chica que no podria pedir mas... Pero las apariencias engañan y ella guarda un secreto que nadie se imagina Daniel, el chico nuevo que parece tener...
