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El omega se veía confundido, estaba casi como la primera vez que lo dejo entrar a su hogar. Y esta vez Helmut estaba seguro de que era su culpa, pues había dicho mucho menos de lo que sabía, como siempre solía hacer.

James si conocía a Steve, eran amigos, mejores amigos o eso decían los libros de historia y los museos sobre James Buchanan Barnes, el único comando aullador que murió en combate y la mano derecha de maravilloso capitán América, pero Zemo no eran tan iluso como los demás, él veía tras la ligera neblina.

No era casualidad que Rogers decidiera estrellarse cual kamikaze tiempo después que James se diera por muerto, no era casualidad que mucho antes insistiera tanto en ir a la guerra, guerra en la cual James estaba en listado. Helmut conocía muy bien ese comportamiento, era el de un alfa persiguiendo a su omega. Y estaba tan seguro que apostaría toda su fortuna a que la mordida que permanecía en el cuello del castaño ojiazul era de Rogers.

Las marcas desaparecen siempre cuando alguno de los enlazados pierde la vida, puede tardar unos segundos hasta un par de semanas.

Helmut tenía la teoría de que Steven quedó tan traumado por ver caer a James al vacío que ni siquiera el enlace le hizo sentir que Barnes estaba aún con vida, lo cual lo llevó a la desesperación, terminando orillado a intentar quitarse la vida, cómo el mismo lo intento cuando su esposa y querido cachorro fallecieron.

Demonios, ahora que lo pensaba era más parecido de lo que desearía a ese estúpido patriota que vestía de bandera.

—Oeznik preparó té— Se recargó contra el marco de la puerta viendo como el castaño estaba casi perdido en sus pensamientos— Sonará estúpido, pero no hay nada por lo que te debas preocupar, yo me encargaré de todo mientras te mantengas cerca de mí.

James ni siquiera estaba de ánimos para sentirse medianamente mejor tras escuchar que el alfa lo quería cerca, pues su mente estaba ocupada en pensar como era posible que su marca ahora ardía como recién hecha.

—Iré por una taza de té- Se levantó del sillón y comenzó a caminar sin prisas alguna.

Apenas escuchó los pasos, sirvió dos tazas de té para dejarlas frente a los hombres que tomaban asiento— Me imagino que tuviste un largo viaje, James, pues luces bastante cansado, sí hay algo en especial que quieras comer, tienes toda la libertad de decírmelo.

—No tengo hambre, luego del té dormiré.- Ni siquiera quería el té, solo lo pidió para que el beta no se sintiera mal.

Luego de terminar su té fue dormir, o esa era la idea, ya que no logró cerrar sus ojos para descansar. Sus pensamientos se lo estaban consumiendo, nada nuevo, pero esta vez era ligeramente diferente. Siempre que sus recuerdos volvían lo enviaban a esa máquina que lo dejaba tranquilo, pero ya no había máquina porque no estaba en Hydra. Ahora solo tenía a Zemo y debía confiar en él, lo había rescatado en contra de su voluntad, era frío y en el fondo buena persona. Si él decía que el rubio no era imposible, debía ser así, ¿Por qué le mentiría?, sin embargo, en lo más profundo de su ser, sentía que el rubio no era solo una persona más.

A penas James se fue, Helmut dejó de lado su té y fue por una botella de Whisky para beber, pues necesitaba pensar un plan para que James no tuviera que estar encerrado hasta que Hydra se dieran por vencido. Porque definitivamente no tenía la edad ni la energía para volver a aquella etapa de su vida en la cual no pasaba más de tres días en el mismo lugar.

Lo que en un comienzo serían un par de tragos terminó en un par de botella. Zemo al comenzar a sentirse cansado intentó subir a su habitación, pero al llegar con dificultad a la escalera notó que los peldaños de esta se movían e incluso se duplicaban. Tras intentar subir un par de veces y terminar en el suelo, decidió que el sillón no era tan malo para dormir. Aunque había un olor que lo impulsaba a seguir intentando subir las escaleras.

Oeznik lo encontró más tarde durmiendo profundamente en el sillón, y decidió cargarlo a la habitación, tal como si su amo aún fuera ese pequeño niño que se intentaba quedar despierto para ver a sus padres, los cuales raramente le mostraban interés.

                                   *

La oficina quedó hecha un desastre luego de que Steve resolviera todo buscando información. Clint estaba bastante asombrado, el perfecto capitán que siempre buscaba el orden dejó la habitación como si un tornado hubiera entrado, fue casi igual que aquella vez que descubrió que el rubio no era exactamente un mojigato en la cama.

Pero asombro no era lo único que sentía el arquero en ese momento. Había cierta parte de él que estaba celoso, sentía que Steve nunca había demostrado tal interés en algo que lo involucrará, sin embargo, sabía lo estúpido que era estar celoso de alguien que murió hace décadas atrás. Por ello ayudaba a Steve, quería que su alfa tuviera un lugar al cual ir a llorar por su pasado y así sentirse seguro de que aquel castaño seguía siendo un fantasma.

“Era el soldado del invierno, es una suerte que el capitán y su equipo salieran con vida, él es un arma viviente.”

Tras el comentario, Steve cambio el rumbo de su búsqueda. Ahora quería saber de aquel hombre al que tanto temían, pero desafortunadamente su búsqueda no fue muy fructífera.

De todas las carpetas solo se quedó con una, la cual estaba prácticamente vacías a excepción de una hoja, por lo tanto, Natasha podría saber de esto, ella siempre sabía todo y si no lo sabía lo averiguaba. Si había una pequeña posibilidad de que ese tal soldado del invierno tuviera relación con Bucky lo descubriría.

                                      *

Yelena logró escapar de los agentes de Shield, pero ella no fue la única. Rumlow estaba junto a ella y más enojado y agresivo que nunca, le habían arrancado uno de sus colmillos, pero eso no sería impedimento para morder nuevamente a Winter quién había dejado su aroma en el aire.

-Entrará en celo puedo olerlo, será mío.- Dijo en medio de un gruñido mientras seguía caminando por el bosque.

-Me importa muy poco si te lo coges antes de llevarle a la base. Así que solo ve por él- Bufó.

Recompensa de una venganza Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora