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Rumlow llevaba muerto algunas semanas, y la marca no daba ni indicios de empezar a desaparecer. Mientras más días pasaban, más nervioso se ponía el omega, pues no quería quedarse con la marca de un Alfa que ya estaba muerto. No cuando estaba el barón, a quien apreciaba demasiado a pesar del trato hostil y distante que tenía con él.

-Quizás Rumlow no fue quien le dio la mordida -Dijo Oeznik mientras servía un par de tazas de té.- Usted mismo dijo que Hydra estaba lleno de Alfas, y ellos lo capturaron hace décadas. Quizás Rumlow no había ni nacido cuando lo marcaron.

El viejo beta se había empezado a preocuparse por James, pues este últimamente lucia demasiado decaído por el asunto de la marca. Pero James no era su única preocupación, también estaba Helmut, quién estaba más estresado que de costumbre en estas últimas semanas.

-Sí no fue Rumlow, significa que hay cientos de posibilidades... - Tomó la humeante taza entre sus manos - Tengo muchos recuerdos rotos en mi mente, pero ninguno es de la marca, siempre pensé que fue él, pues tenía una obsesión no sana conmigo. Y ahora, todo lo que creí es mentira- Suspiró- Me siento inútil, recuerdo muchos asesinatos, torturas, sangre... pero no quién me marcó, ni día, ni año, ni lugar, ni el maldito rostro de quien clavó sus colmillos en mí.

Helmut iba entrando a la cocina justo cuando el omega mencionó lo de sentirse inútil. Así que caminó directamente hacia él y posó una de sus manos sobre el hombro del castaño para reconfortarle de alguna manera. - No eres inútil, y no puedes culparte por no recordar. En Hydra frieron tu cerebro demasiadas veces, era imposible no terminar con secuelas, James.- Tras aquellas palabras Helmut se alejó para servirse una taza de té.

El alfa se fue de la cocina inmediatamente luego de servir su taza, pues la culpa que comenzó a sentir desde que aquel día que fue en busca del soldado ya lo estaba consumiendo por completo, haciendo que mirarle se volviera difícil. Ni siquiera le estaba ocultando algo, solo había decidido callarse una suposición que creó con base en lo que pudo investigar. No era como si fuera un hecho que el rubio vestido de bandera sea el responsable de la marca... ¿Pero por qué no lo decía?, una parte del Barón creía que ya no volvería a ver al omega. Y eso era una idea que simplemente no podía tolerar bajo ningún concepto.

-Soy un maldito egoísta- Gruñó bajo luego de encerrarse en su habitación.

James se había quedado observando el lugar por el cual se había ido el alfa unos segundos para luego mirar al mayordomo.- Oeznik, ¿Crees que Helmut está más raro de lo normal?

-Yo nunca he creído que el barón sea "Raro", pero si se refiere a que su comportamiento ha cambiado, debe deberse a que su celo está cercano. Y creo que en este tiempo ha podido notar que él odia no tener control sobre las cosas, y su celo es exactamente algo que no puede controlar. Por cierto, le recomiendo que esta vez se mantenga alejado de su habitación, esta vez no tengo un bozal para Helmut.

James asintió lentamente mientras recordaba aquella vez que se metió en la habitación del alfa cuando estaba en celo. Recordaba perfectamente lo exquisito de su aroma, y también el comportamiento del castaño. En ese entonces le sorprendió el control, lo poco agresivo que fue y el desinterés que demostró contra él. Jamás había visto a un alfa en celo rechazar a un omega, normalmente solo se tiran sobre ellos para intentar poseerlos.

Oeznik notó lo perdido que parecía el soldado en sus propios pensamientos. — ¿Si me escuchó?, Helmut no necesita más estrés en este complicado momento. Aunque… Quizás podría impregnar alguna prenda con su aroma, solo por si acaso. Sus celos son muy impredecibles.

James se emocionó, dejando salir sus feromonas, cosa que Oeznik no notó por ser un beta.— Creo… Creo que sería mejor una manta. — Dijo con una pequeña sonrisa.

La búsqueda del soldado del invierno estaba bastante complicado, aun cuando se pudo identificar al Barón Helmut Zemo como su acompañante. Dicho hombre tenía decenas de casas esparcidas por el mundo, literalmente podría estar en cualquier lugar. Lo cual era un gran problema para Steven y Clint.

El primer lugar al que se dirigieron fue una mansión que estaba a unos kilómetros de distancia desde el lugar que Steve había visto a James aquella vez.

—Steve, ¿Viste bien el mapa?, estoy parce el castillo de Drácula, hasta ahí una cabeza en la entrada — Comentó Clint mientras avanzaba a la entrada.

—Si estás asustado o nervioso puedes volver al quinjet, Clint.

—¿Asustado?, yo tengo nervios de acero, mi cubito de hielo— Dijo mientras veía a su alfa abrir la puerta del lugar con fuerza bruta.

Con la puerta ahora abierta, el capitán y su omega se adentraron en el lugar, tenían a lo mucho una hora antes de que llegara Shield a “Ayudar”. Reacio a dejar a Clint solo en ese lugar, lo siguió en todo el recorrido. No encontraron mucho en la mansión más que algunas viejas manchas de sangre en una de las alfombras, la pareja llegó a la conclusión que debía ser de la cabeza de afuera, la cual debía ser un alfa por los colmillos. Tras no tener información relevante, Steve dio aviso a Shield que el sitio era seguro para investigar.

Ya en casa Clint decide que aquella noche no la pasara junto a Steve, pues sabiendo que el ánimo de este ha bajado bastante durante la búsqueda, irá a cobrar algunos favores. Steven, por otro lado, se durmió abrazando una almohada que tenía impregnado el aroma de su amado arquero.

Al despertarse notó que la almohada ya no estaba entre sus brazos, en su lugar había un rubio que roncaba de manera sutil. Steve lo contemplo unos segundos antes de comenzar a llenarle de besos por todo el rostro. Caso que terminó por despertar a Clint.— Te amo— Susurró el capitán al notar a su pareja despierta.

—Yo también te amo, pero ahora tengo sueño— Se acurrucó contra el pecho del mayor— Antes de que me preguntes a dónde fui y porque llegué de madrugada. La respuesta es que encontré a los mejores rastreadores que hay, uno de ellos me debía un favor, así que fui a cobrarselo. Estoy seguro de que lo encontrarán para que puedas romper el lazo.

Se abrazó con fuerza al omega— Clint, gracias. Te lo agradezco de corazón, pero creo que debes decirle a los rastreadores que no es necesario. Ya viste lo que son capaces de hacer, no quiero que ver más personas muertas en nuestra búsqueda.— Enterró su rostro en el hombro del menor para inhalar un poco de sus feromonas para tranquilizarse.

—Ellos son expertos, no saldrán heridos, además, el favor que les debía no era tan grande. Así que solo intentarán triangular una ubicación y el restó será nuestro trabajo.— Acarició con cariño la espalda de su alfa.

Quizás no era el momento, pero si el ambiente y el lugar. Steve sentia que no podía guardarselo más tiempo lo que logró hace unos días..

—Yo… Estuve investigando acerca de como tener el cachorrito del que hablábamos.— Se acomodó para mirar a Clint a los ojos— Le pedí ayuda a Nat. Ella dijo que puede conseguirnos un… una… Quién tenga nuestro bebé. Sé que últimamente he estado demasiado al pendiente sobre romper mi lazo, pero tú eres importante para mí, Clint, eres mi omega, y me gustaría tener un pequeño corriendo por aquí. Quiero agradar nuestra pequeña familia, quiero marcarte, porque te amo.

—Steve... —Se abrazó más a Steve— Yo también quiero todo eso contigo, y un perrito. Y quizás vivir en una granja. Y tener pequeños patitos, pollitos, una oveja. — Sus feromonas salían tan dulces que podrían ser confundidas con algodón de azúcar— Steven Rogers, cásate conmigo de una vez. — Se levantó y rebusco en el velador hasta que encontró la base de un anillo de dulce que se había comido hace... No lo recordaba— Dame tu mano.

—¿Clint que haces?— Preguntó divertido mientras veía lo que el rubio ponía en su dedo— No tienes que darme un anillo ahora... Yo sí me quiero casar contigo. Ya soy tuyo, todo tuyo— Le besó.— Además, yo debería darte el anillo a ti.

—Yo no quiero un anillo, me basta con que — Bajó su mano y la posó sobre la entrepierna del alfa, la cual comenzó a acariciar de manera lenta hasta lograr que el mayor jadeara— Me basta con recibir un buen desayuno en este momento— Se subió a horcajadas sobre el alfa, acomodando su trasero sobre el miembro de su pareja.

—Clint... Yo creí que ¡Ah!, tenías sueño— Dijo gruñendo ligeramente mientras sentía como Clint comenzaba a moverse sobre él.

—En este momento estoy despierto, muy despierto, casi como tu ya duro amiguito— Se inclinó para besar a su pareja— Además, siempre es un buen momento para estar contigo.

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⏰ Última actualización: Apr 13, 2024 ⏰

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