Savannah Anderson
Me sentía tan estúpida como pude llegar a pensar que ellos iban a planear tal cosa, y todavía que se me haya ocurrido decírselos y culparlos.
Sentía tanta vergüenza al recordar las palabras de Maximiliano tan sinceras y directas, que mi corazón quería salirse del pecho por la pena.
Alexander me acompaña a la cabaña por mis cosas personales, siento sus pasos detrás de mi pero no me atrevo a voltear y sacar una platica, por primera vez en la vida me he quedado sin palabras.
Comprendía que para ellos esto no era de su total agrado, hospedarme en su casa sabiendo que me he comportado déspota y que siquiera me conocen, pero aun asi son amables conmigo tal vez me eh equivocado con ellos y son buenas personas.
-Qué te parece el pueblo, te ha gustado? - la voz grave de Alex, a mis espaldas me hace estremecer.
-Es muy bello y la gente es muy amable me han tratado bien a pesar de no conocerme- le comento mientras abro la puerta de la cabaña
-Si eso es verdad, cuando mi hermano y yo llegamos aquí, también nos trataron bien aunque fue muy poco lo que interactuamos Max es muy amargado - menciona la último con burla
-Pará ser hermanos son muy diferentes verdad? - le pregunto mirándolo a los ojos
-Si somos bastante diferentes, pero creo que eso nos ayuda a estar más unidos- me mira con una sonrisa sincera
-Eso es fabuloso, hubiese querido tener un hermano también, pero soy hija única
-Valla, también debe tener sus ventajas ser hija única y de donde eres exactamente - pregunta curioso
Me encogo de hombros al escuchar su última pregunta, no se si responder con la verdad oh mentir no los conozco demasiado para decir de dónde vengo así que decido comentar solo lo justo
- Pues de hecho siempre hace falta un apoyo , soy de Filadelfia, iré a buscar mis cosas arriba ahora vuelvo - le sonrió nerviosa.
No lo dejo responder y salgo corriendo escaleras arriba, me pone demasiado nerviosa que me interrogan acerca de mi vida, espero ya no me pregunten mas.
Agarro una de las pequeñas maletas que traía y saco del clóset ropa para dormir, ropa interior, zapatos, la ropa para el trabajo y también objetos de higiene.
Cuando ya he tomado todo lo necesario bajo a la sala y encuentro a Alexander recargado en la barra de la cocina con su cabello despeinado y su traje desacomodado.
Me quedé admirando unos segundos y una pequeña sonrisa coqueta se le figura en el rostro,se ha dado cuenta que lo observó más de lo normal.
Volteo la mirada rápido y siento mis mejillas calientes, mierda de nuevo haciendo el ridículo Savannah.
Paso a un lado de él y me voy directo a la nevera a sacar algo práctico para cenar.
-Que es lo que haras ahora, ya tienes tus cosas?- pregunta Alexander
- Voy a llevarme algo de yogur y fruta para cenar, si quieres puedes irte en un momento te alcanzo - le comento animada
- Ohh no, Savannah no hay necesidad de que lleves algo para cenar eres nuestra huésped allá ya nos tendrán listo algo para merendar - menciona con voz firme
-No quiero incómodar todavía más, suficiente que me presten una habitación para pasar la noche.
Pará nada nos incómodas, vamos deja eso ahí, ya hay que irnos la merienda ya debe de estar lista allá, ven- toma las cosas que saque de la nevera y las vuelve a poner en su lugar
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El Pecado de Savannah
RomansaSavannah Anderson, 22 años tímida, inocente y bondadosa ,cansada de humillaciones, golpes y decepciones por parte de sus padre decide huir y comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo ingles , sabia que en un lugar asi jamas podría encontrarla y t...
