Una vez más, amor, las abejas vuelven escandiladas a sus corolas,
las olas a las pierdas que chocan y chocan pero se abrazan
como la arena a su fiel huella blanca
y como el sol a su nuevo alba.
Es aquí, la misma palabra escrita en diferente verso,
que grita y grita y que te ama,
que sonríe y te llora esta vez por amor,
que en 16 amapolas no logra aún descifrarte o descifrarme, pero que logra descifrarnos.
Una vez más, amor, las palabras te escriben por si solas,
nunca efímeras para ti, que te llevarán hasta tu último crepúsculo,
y que te serán sinceras hasta navegar entre el último jazmín del jardín.
Es aquí, el día mismo que por cada girasol que marchita nace y sana uno nuevo,
desleído ya en tus manos,
y en aquella sombra que no todos ven dorada.
Una vez más que con tu amor me basta la vida y la vida me bastará para amarte siempre.
