-M A L A S D E S I C I O N E S-

4 0 0
                                    

NARRA BELLA:

Me levante al escuchar la puerta abrirse, miré a Edward y Alice en la entrada junto a mamá que les había abierto, me paré lo más rápido que pude para saber si lograron encontrar algo.

—Les traeré agua—dijo mamá caminando hacia la cocina.

—¿Que pasó?, ¿lograron encontrar algo?—dije con desesperación.

—No...no logramos encontrar rastro de ella—respondió Edward con desmotivación.

—Jasper no ah dejado de buscar, Emmett esta con el, Rosalie los alcanzara en un rato—explicó Alice—Tranquila la encontraremos.

Yo no pude decir absolutamente nada, solo agache la mirada, estaba shock, no tenía a mi hermana, no estaba con ella para protegerla.

NARRA SIENNA:

Desperté y sentía un dolor insoportable en él cabeza, trate de llevar mi mano hacia ella pero me di cuenta que las tenía amarradas y que tenía una cinta en la boca, abrí los ojos y estaba en una especie de establo, parecía abandonado este tenía apariencia descuidada, trate de impulsarme hacia arriba para tratar de quedar sentada, no solo mis manos estaban amarradas también mis pies.

Cuando logré sentarme buscaba con la mirada algo con lo que pudiera soltarme pero para mi mala suerte en el piso no había absolutamente nada más que tierra, moví mis manos tratando de romper la cinta pero me fue imposible dejé de intentarlo cuando me empecé a lastimar.

Empecé a escuchar que la puerta se abrió y me quede quieta para ver quien era, cuando pude ver a la persona no la pude reconocer tenia un pasamontañas y sudadera, incluso llevaba guantes, supuse que tendría algún tatuaje que yo pudiera reconocer con facilidad, el hombre era alto y delgado.

—Buenos días, por fin despertaste, duermes mucho sabias—dijo con diversión—Te traeré agua y comida, espera.

El hombre volvió a salir, su voz era bastante ronca y gruesa, pero el la hacía parecer amable y suave. La puerta de nuevo se abrió y entró él con una botella de agua y una charola de comida. Se acercó hacia mi y se puso en cuclillas frente a mi sus ojos eran color azules, era lo único que el pasamontañas no cubría, el quitó la cinta de mi boca, alzó la botella de agua y la abrió frente a mi.

—Para que veas que es nueva—explicó.

Yo lo miré mal, era una burla lo que me estaba haciendo, para que me matarían primero sin antes conseguir algo, no tendría sentido el que me hayan secuestrado. El me acercó la botella a la boca para que pudiera tomar.

—¿Cual sería el punto de haberme secuestrado?, si solo hubieran querido matarme con tan solo un tiro lo hubieran hecho, estoy segura que algo quieren—explique con seriedad, estuve cien por ciento segura que el tipo estaba sonrieron por más de no verle la boca, con sus ojos eran suficiente.

—Eres inteligente, me agrada—respondió con una voz calmada.

—¿Que quieren?...¿dinero?—dije con voz entrecortada.

—Tranquila...solo hay cosas que tienes que arreglar—explicó con calma.

—¿Arreglar?...¿de que hablas?—respondí confundía.

—Ya sabrás...te haz portado mal con gente que no debías—dijo él con áspera.

El trato de darme de comer pero yo voltee la cara.

—No tengo hambre—renegué haciendo una mueca.

—Bien...como quieras—respondí poniéndose de pie.

EVEN IN ETERNITY Donde viven las historias. Descúbrelo ahora