CAPITULO 37

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Jenkin

Ámsterdam me trae recuerdos, viví aquí mucho tiempo, es mi hogar, un lugar seguro, la calma hacia la rabia y un recuerdo a la venganza que tengo pendiente

Me gusta este sitio, las calles, el largo canal, las casas, todo me gusta, son cosas que no cambian y cosas que quiero recuperar, lo perdí todo al nacer, me dejaron en un orfanato, sabiendo que yo debía ser parte del legado que ahora existe aquí

Dejo de apreciar el cielo para salir del aeropuerto y subir al auto que espera por mi, veo por el retrovisor el momento que Aubrey sube a su auto con la niña Cohen y su hija, la pequeña Hoffman, que tiene sobre su cabeza el peso de ser la futura dueña de todo lo que construí

Suspiro ignorando lo que significa, Aubrey tuvo un hijo antes que yo, y ahora no tengo la convicción de tener alguno, y por más que detesto eso, mi legado estará en buenas manos, y no importa si tengo algún hijo después, porque Alana esta sellada para ser la siguiente al mano

Desplazo mi vista hacia la ventana mientras recorremos la ciudad, entrecierro los ojos hacia la casa que más llama mi atención en Ámsterdam, la edificación de tres pisos pintada en blanco, vuelvo a suspirar, sin prestar atención de más, mi venganza está más cerca de completarse

Y eso es un alivio a la mente ruidosa que me acompaña siempre

La casona se abre paso cuando nos alejamos más del centro de la ciudad, es una casa con fachada antigua, parece abandonada y por eso me sirve para espantar miradas curiosas e investigaciones de más, lo que me ha permitido estar cerca de lo Hoffman sin levantar sospechas

Los autos se estacionan en el garaje subterráneo, bajo sin prestarle más atención a nada, tenemos una misión en Holanda y tal vez me quedé por acá más tiempo, tenia más de dos años sin venir

Aubrey sigue de largo haciendo mala cara, su hija siguiéndolo con una sonrisita, y por último Jasmine que cambia el humor al ver a las chicas, se odian entre ellas y nadie hará nada por cambiar eso

Avanzó hacia mi despacho donde ya está el hombre que espero, Defne nos sigue y empieza a servir el ron

—Escuche que ya hay un heredero, Hall — murmura Declan

—Asi es, desde hace dos años que nació — murmuró distraído, hago una pregunta que no tarda en ser contestada, la puerta es abierta de nuevo y la hijastra de Declan entra por ella, la chica tiene algunos golpes en el rostro, está más delgada que la última vez que la vi, y sus ojos verdes están un poco más vacíos

La primera vez que los vi, eran brillantes, ahora no hay nada, giro la cabeza, frunciendo le el ceño a Declan que se encoge de hombros cuando Verónica termina sobre mis piernas, enrollando los brazos en mi cuello

No la tocó, sin sentir ningún peso en mis piernas

—Se ha portado mal — murmura

—Ve con Defne, Verónica — ordenó, la chica asiente y se levanta, caminando detrás de la turca que la ve con algo de compasión

—Hall — murmura otra voz y deslizó la vista hacia la puerta donde esta el niño mimado de Aardens, la tercera familia de Holanda

—Aardens — murmuró seco, el chico sonríe, haciéndose an un lado para dejar pasar al padre — ¿Todo listo para la noche? — pregunto desinteresado

—Las cosas siempre marchan bien, la propuesta hacia los Hoffman fue hecha, no creo que se nieguen — murmura Aardens padre y suelto una risita

—¿Y cual es tu plan b? — murmuró con burla

El arruga el ceño como si no supiera de que estoy hablando

»—Hablamos de los Hoffman, Aardens, no te soltaran a su hija,  así que ¿Cual es el plan b, para este rotundo fracaso?

El viejo rueda los ojos, y se levanta sin decir más nada, le encojo de hombros con indiferencia, el hijo se acerca, sentándose al lado de Declan

—Mi hija desapareció, y  según se la ibas a utilizar para algo — gruño en desacuerdo, acariciando mis sienes

—Eres más inútil de lo que pensé — expreso harto — los veo esta noche, largo de aquí, veré que soluciono con esa niña

Ambos hombres se ponen de pie y le hago una seña a Declan asintiendo, para que su negocio prosperará el maldito vendió a su hijastra y a la hija de ella a la organización, por eso me molesta la forma en que está maltratada la mujer, y con la desaparición de la niña se me aprietan los huevos, porque esa niña puede serme de mucha ayuda

Acarició mis sienes, buscando un cigarro, que enciendo pensado en lo que puede pasar y en el siguiente movimiento de mi tablero de juegos, ya es hora de revelar que hay alguien detrás de los Hoffman, demostrando que no son intocables

🖤🖤🖤

Aubrey

—Papi — me detengo ante la voz que me llama, giro la cabeza, Alana me mira con sus ojos avellanas tan brillantes, aprieta sus pequeños labios y gira la cabeza señalando una tienda de mascotas a unos pasos de nosotros

Jasmine está en la casona, seguramente me mirará con ira cuando regrese con nuestra hija por dejarla sola, pero tenía asuntos que resolver y Alana quiso venir conmigo, suspiro caminando con ella hacia el lugar que me muestra, aún cuando ya quiero regresar, hoy será una larga noche

Y ya quiero que termine el día, ni siquiera se qué hacemos aquí, ya deberíamos ponernos en marcha hacia la casona para que empiecen a vestirla, Alana se ríe y empieza a correr mirando todas las vitrinas, deteniéndose en alguna donde hay varios perros

Miro mi teléfono mientras ella observa, se que no duró mucho con la cara en la pantalla pero siento un jalón a mi pantalón y Alana me ve, diciéndome algo con la mirada, casi ni habla, solo dice lo necesario, pero no entiendo que me quiere decir, por lo que suelta un suspiro

Solo tiene dos años y parece de 15, no quiero imaginar cuando siga creciendo y llegué a esa edad

—Quiero un perrito — murmura, echando su cabello pelinegro hacia atrás, aún hay palabras que se le dificultan bastante, según Penélope, al igual que Adael, Alana habla bien por la forma en la que nosotros le hablábamos y por eso se le entiende todo lo que dice

Enarco una ceja cayendo en cuenta lo que quiere, sacudo la cabeza viendo la hora, y la forma como el lugar empieza a llenarse, no puedo dejar muchos espacios libres en mi horario para que jamás den con Alana

Alana frunce el ceño ante mi negativa, le pido que camine para irnos, pero ella se niega a moverse y cruza los brazos, furiosa

—Vamonos — se sigue negando a caminar aún cuando le vuelvo a repetir que no, ruedo los ojos y la tomo entre brazos y empieza a patalear pidiendo que la baje, lo hago y apoyo mi mano sobre su hombro — entiende una cosa, yo doy las órdenes aquí, eres mi hija pero entiende que no todo en la vida se puede conseguir, así que camina y larguemonos, yo doy las órdenes, tú las obedeces 

Ella gruñe pero camina de mala gana, la subo al auto y cierro la puerta rumbo a la casona, Estaremos en la subasta anual de los Hoffman, y se me remueve el interior pensando que puede ocurrir, y más al siguiente movimiento que hará Jenkin en contra de la familia, un paso más cerca de la venganza que tanto anhelamos

Oscuridad ~ Hoffman #4Donde viven las historias. Descúbrelo ahora