A veces Zarbon se quedaba viendo a Mali y se preguntaba si ella no experimentaría algún tipo de angustia por no saber cuánto tiempo estaría con ellos allí. Realmente era difícil saber que pasaba por la cabeza de esa mujer. Llevaban dos días conviviendo los tres en esa cabaña de forma más o menos amena. La chica cocinaba, Bardock acarreaba agua y leña para mantener la chimenea ardiendo, él ayudaba poco y generalmente su aporte consistía en mantener ese lugar limpio, ordenado. Es que no toleraba la suciedad y menos en él.
Esa mañana, Bardock estaba cortando leña al costado de la cabaña cuando Zarbon salió a tomar un poco de aire fresco. El aire estaba frío, pero el sol resplandecía. Cuando el comandante miró al cielo tuvo que ampararse los ojos con la mano. Mali había salido temprano. Generalmente lo hacía para buscar frutas silvestres y también para monitorear los alrededores. La muchacha temía encontrarse con otros guardabosques o miembros del ejército. Era posible que siguieran buscando a la extraña criatura que sus compañeros habían visto o que anduvieran tras el rufián que atacó a la familia del camper. Ese día llevaba fuera bastante tiempo lo que comenzó a inquietar a Zarbon, pero también a Bardock quien después de secar el sudor de su frente con su antebrazo dejó el hacha clavada en el suelo para quitarse la parte superior de su armadura. Lo hizo por lo molesto que le era sudar tanto. Al haber perdido su fuerza habían tareas que le eran un desgaste de energía descomunal y porque si apestaba esa mujer se alejaría de él. A Mali no le gustaba oliera mal.
-¿A dónde vas?- le preguntó Zarbon al verlo ir hacia el bosque.
-Quiero caminar. Estoy aburrido- contestó de modo seco y áspero.
Zarbon no se opuso y Bardock siguió su camino cargando su armadura en su mano. El saiyajin caminó unos treinta minutos siguiendo el arrollo. Nunca había ido en dirección del agua y acabó descubriendo un pequeña cascada de unos tres metros que acababa en una posa de agua azul rodeada de piedras cubiertas de musgos. Le pareció una idea agradable saltar en su interior hasta que vio a alguien más en el agua. Cuando reconoció a la persona se hincó detrás de una roca para que ella no lo viera.
Mali aprovechando que estaba sola y no teniendo una ducha ni privacidad en la cabaña, decidió tomar un baño en la cascada. Tomó la precaución de quedarse en ropa interior, pero eso no evitó que Bardock la mirase nadar en ese pequeño estanque como si fuera un pez travieso que se asomaba en la superficie. El saiyajin quedó extaciado con los movimientos de la mujer. Eran tan lentos y delicados que parecían suceder en otro tiempo. Su cuerpo era blanco, lo que hacía que su figura contrastara con el color azul de las aguas. No llevaba la pierna ortopédica y no movía mucho ese miembro lastimado, pero el suave subir y bajar de sus piernas era armonioso. Parecía estar bailando en el cielo de otro mundo. Quieto se quedó observando a Mali que le provocó un par de ideas atrevida, pero también nuevas. Esa criatura tenía que ser tocada de un modo que él desconocía.
Pese a estar absorto en la mujer, Bardock no descuidaba los alrededores y descubrió unos hombres acercándose de frente a ella. No vestían uniforme, pero iban armados y eran media docena. Uno de ellos, el que iba adelante, distinguió a la mujer y con una señal de su mano le indicó a un par de sus compañeros que había alguien en el agua. Los hombres se aproximaron sin hacer ruido y al ver a Mali rieron entre ellos. Uno a uno comenzaron a salir de entre los árboles para acercarse a la poza. A Bardock le bastó ver su actitud de esos hombres para saber que sus intenciones no eran precisamente buenas.
Mali no se dio cuenta de la presencia de esos sujetos hasta que uno de ellos, que se trepó a una roca en la orilla, le habló haciendo que diera un pequeño gritó producto del susto.
-Buenas días- le dijo el tipo acomodándose el rifle en la espalda- ¿Está sola aquí la señorita?
-No- contestó Mali que se sumergió un poco y cruzo los brazos- Estoy con unos compañeros.
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Era para mí
FanfictionUn par de años antes de que Bardock hiciera su vida con Gine, él y Zarbon llegan a la Tierra en dramáticas circunstancias.
