Zarbon había recuperado su fuerza y poder. Bardock no. Eso hizo que el golpe fuera todavía más demoledor por el saiyajin que terminó inconsciente en las aguas. Mali intentó ir por él, pero Zarbon la tomó por la cintura para evitarlo. Sin esfuerzo la levantó del suelo dejando a la chica imposibilitada de rescatar al saiyajin cuyo cuerpo se perdía en el río, bajo la lluvia.
-¡Suéltame!- le exigió la muchacha dandole golpes en aquel fuerte brazo que parecía insensible a sus represalias- ¡Zarbon, Bardock se va a ahogar!
-¡Qué lo haga! ¡No me importa!- le respondió él y la arrojó al suelo con bastante brusquedad.
Mali se azotó el pie lastimado por lo que dio un pequeño grito de dolor. Aquello no consiguió de Zarbon ni una gota de clemencia. Estaba demasiado molesto para notar lo que estaba haciendo. Es que no podía tolerar la idea de que ella prefiriera a ese saiyajin de clase baja antes que a él. La única explicación para ello, Zarbon la encontró en su aspecto y eso solo empeoró su cólera.
-Resultaste igual que todos- le dijo con repudió, con resentimiento- Y pensar que me hiciste creer que...
Mali no entendía nada, pero la actitud de Zarbon le dio bastante temor y fue peor cuando él extendió su brazo hacia ella creando una esfera de luz en la palma de su mano. Mali nunca había presenciado algo como eso y se quedó como hipnotiza viendo aquel orbe que ponía en peligro su vida hasta que salió de su estupefacción.
-Bardock tenía razón. Tú eres un ser cruel al que no debí haber ayudado- le dijo Mali poniéndose de pie y echándose a correr entre los árboles con su adolorido pie.
De haber querido Zarbon la hubiera convertido en polvo en un instante, pero la mirada de esa mujer y el que asustada huyera de él lo hicieron desistir de esa idea estúpida que tuvo de atacarla. Pero no pudo evitar querer destruirla, por un instante, después de que lo hiciera sentir tan dolorido. Verla besar a Bardock le causó un dolor ardiente en el pecho. Golpeó al saiyajin antes de notar que lo estaba haciendo, pero a ella pese a ese profundo golpe que le dio, no quería lastimarla realmente y mucho menos asustarla.
-¡Mali!- la llamó y la vio voltear a verlo, pero la chica no se detuvo.
Indignado, pero preocupado por lo que ella dijo respecto a su crueldad, Zarbon decidió salir volando hacia el río y encontrar a Bardock antes de que Mali hiciera algo estúpido como saltar a las aguas bajo esa lluvia. En su condición y ese clima la muchacha podía ser quien resultará más perjudicada. Más tarde se reprocharia el haber salvado al saiyajin solo para que esa mujer no tuviera de él una impresión tan terrible. Para Zarbon fue bastante fácil ubicar a Bardock flotando a la deriva en el torrente. Lo tomó por un brazo, se lo echó sobre el hombro y buscó a la chica en la orilla, más allá de los árboles. Justo antes de que que Mali descendiera por una ladera, Zarbon apareció flotando frente a ella para arrojar a Bardock a sus pies. Lo hizo sin cuidado, como si hubiera dejado caer un montón de leña o algo así. Mali lo miró estupefacta. Era la primera vez que veia volar a Zarbon y esa habilidad le entrego una gravedad muy especial.
-Ahi lo tienes- le dijo él todavía bastante muy molesto. Mali bajo la mirada a Bardock y fue hacia él.
Frunciendo el ceño, Zarbon la vio arrodillarse frente al saiyajin para comprobar que este estuviera respirando. No lo hacía lo que puso bastante nerviosa a la muchacha, mas no olvidó su entrenamiento y decidió practicarle los primeros auxilios. Zarbon fue incapaz de ver como ella le daba respiración boca a boca y se alejó, rápidamente, volando sobre los árboles. Mali no pudo verlo, pero sintió la violenta ventisca que desató aquel sujeto al irse despechado. La forma tan dolida en que Zarbon la miró no dejo indiferente a la chica que hubiera querido decirle algo, pero la prioridad era Bardock que parecía haber tragado bastante agua. Después de unos minutos angustiosos el saiyajin escupió un poco de agua y ella lo puso de de costado para que pudiera respirar mejor.
-¿Estás bien?- le preguntó Mali a lo que él solo movió la cabeza asintiendo.
De alivio Mali le abrazo la cabeza contra su pecho, cuando él se sentó. Bardock todavía no respiraba muy bien, pero no se apartó de ella. La muchacha estaba empapada, él también y llovía, pero aun así en ese espacio había una tibieza perfumada que lo conforto atreviéndose a rodear la cintura de la chica con sus brazos y descansar allí.
-¿Puedes levantarte? Tenemos que volver a casa o nos dará una pulmonía- le dijo Mali- Bueno al menos a mí me puede dar una ¿Ustedes se enferman?
-¿Dónde está Zarbon?- le pregunto Bardock poniéndose de pie.
-Él...volverá después- le contestó la chica mientras Bardock se tocaba la zona que él le golpeó.
El saiyajin miró a Mali que lo ayudó a sostenerse en pie. Recordó el beso que se estaba andando y la reacción que tuvo su superior al verlo. Después de eso estaba seguro que se había hecho de un gran enemigo. En cierta forma eso le daba algo de satisfacción, pero también le causó algo semejante al remordimiento, aunque esto no tenía que ver con Zarbon, sino con Mali. Ella quedó en medio de los dos en una especie de juego que él estaba jugando solo. Zarbon tenía con esa mujer intenciones genuinas de un acercamiento. En su rostro, cuando lo golpeó, Bardock no vio el orgullo de quién era él ofendido, sino el dolor de sus sentimientos vilipendiados. Y aunque para él eso era un tanto extraño, debido a su naturaleza podía entenderlo y le provocó un desagrado al que no pudo darle una causa muy exacta.
La lluvia seguía cayendo, intensificándose a cada momento. La marcha de Mali y Bardock se hizo lenta debido a que la chica se había lastimado otra vez su tobillo después del altercado con Zarbon. Para cuando la noche comenzó a caer, ella estaba temblando por lo que Bardock decidió proponerle viajar en su espalda. Mali aceptó porque simplemente era incapaz de dejar de temblar. El saiyajin puso una rodilla en el suelo para que ella subiera sobre su dorso, pero en eso momento el rabillo de su ojo le permitió advertir un furtivo movimiento entre los árboles a su costado y terminó saltando sobre la chica para tirarla al suelo. Las balas pasaron sobre ellos estrellándose contra los troncos. Fue una ráfaga, seguida de unos disparos casi aleatorios. Bardock no logró levantarse a tiempo. Los hombres los habían rodeado. Eran ocho y fuertemente armados. Él pudo reconocer algunos de ellos como los supuestos cazadores que se encontró en el estanque, pero era evidente que esa identidad era una mentira.
-Pero miren nada más que tenemos aquí- exclamó uno de esos- Sí es la linda guardaparques y su compañero el tipo arrogante...
Mali se sujetó de Bardock que intentó ponerse de pie, pero que volvió a su posición después de que uno de ellos hiciera un tiro al aire para advertirle que no se moviera. Y aunque era humillante para un guerrero como él, en su condición y teniendo que cuidar de Mali, Bardock se quedó quieto.
-Hace unas horas alguien abatió a un par de nuestros compañeros de la otra orilla del río y uno de los que sobrevivió la vio usted, señorita, con un rifle en su espalda- habló el mismo sujeto, pero con un tono más amenazante- ¿Dígame que tengo que pensar al respecto?
Los hombres se sonrieron de manera torva. Tanto para el saiyajin como para la muchacha era obvio que las intenciones esos sujetos no eran buenas. Pero con Mali parecían bastante más perversas. A un movimiento de cabeza del tipo que estuvo hablando, los otros fueron hacia ellos. Bardock podía no tener su fuerza, pero eso no evitó que intentará defenderse de esos sujetos y por un momento obtuvo la ventaja, pero así como estaba no era a prueba de balas y sus reflejos seguían atolondrados, por lo que terminó recibiendo un tiro en el muslo, en el brazo y un fuerte golpe en el costado de la cabeza. No fue suficiente para detenerlo, sin embargo, en su contienda descuidó a Mali que aunque intentó defenderse no lo logró acabando capturada por uno de ellos. El tipo que la atrapó utilizó el propio rifle de la chica para retenerla, haciendo presión con el sobre su cuello casi asfixiándola. Ante esto Bardock desistió en su resistencia y los maleantes aprovecharon de golpearlo otro poco, descubriendo que tenía cola lo que provocó un poco de conmoción que se superó rápido para dar paso a las burlas.
-¡Sueltenlo!- les pidió Mali cuando vio que uno de ellos lo sujetó por su punto débil. Nadie la escucho. Uno de los hombres le hundió el puño en el abdomen a la muchacha y esto la llevó a la inconsciencia.
Bardock vio aquello humillado e indignado, aplastado contra el suelo. El líder del grupo le aplastó la cabeza contra el barro poniéndole el zapato sobre la cabeza. Por poco el saiyajin se ahogo en el fango, mas el tipo decidió llevárselo con ellos y por supuesto también a Mali, para quien tenía planes bastantes desagradables.
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Era para mí
Fiksyen PeminatUn par de años antes de que Bardock hiciera su vida con Gine, él y Zarbon llegan a la Tierra en dramáticas circunstancias.
