Las hermanas Black eran diferentes en gran medida, pero se amaban a su manera y eso solo se demostraba con Narcissa preguntando a Andrómeda si se encontraba bien y que hacía en San Mungo, examinándola tratando de encontrar alguna herida visible.
"Dromeda, ¿qué es lo que pasó? ¿estás enferma?" preguntó la menor de ellas.
Andrómeda se alejó poco viéndola con un poco de asombro.
Hacía años que no veía a su pequeña hermana, las noticias que tuvo de ella fueron por los periódicos, no más, ni una carta o una presencia inesperada a las afueras de su casa o en el nacimiento de su hija. Nada y sin embargo aquí estaba, flaca y elegante como siempre, con su porte de sangre pura mirándola como si nada hubiera pasado entre ellas.
La mirada de Narcissa era completamente de preocupación, claro que sabía que podía ser rechazada y el mero silencio por parte de su hermana casi lo confirmaba. Sabía que el no escribir y no demostrarle el apoyo de sus decisiones había causado estragos en esa relación parental, pero a escondidas y en silencio observó y estuvo al tanto de la vida de su hermana mayor.
Andromeda no encontraba las palabras para explicar la ola de sentimientos que tenía dentro de su pecho. Miro buscando la coherencia en su respuesta ante la preocupación nada disimulada de su hermana.
"¿Qué haces aquí?" logró preguntar una vez que encontró su voz nuevamente.
"Vine a una revisión de rutina..." Narcissa respondió "¿Por qué estás aquí?"
"Mi nieto tenía mucha fiebre."
"¿Tienes un nieto?" Asombrada Narcissa dejó que sus expresiones hablaran.
"Sí." Contesto rápido "Escuche señora Malfoy, no sé a qué debe esta repentina preocupación a mi persona, ruego me disculpe si estoy siendo descortés pero ustedes me dejaron claro que no volveríamos a hablar y lo reafirmaron con mis nulas contestaciones de mis cartas." suspiro temblorosa "Debo esperar a que el medimago me hable, así que si me disculpa..."
Hizo aman de alejarse siendo detenida por una mano huesuda y pálida "Dromeda, por favor.."
"¿Por favor qué?"
"No hagamos esto de esta forma, entiendo tu enojo conmigo. Se que hice mal pero no quiero que estando en esta etapa de nuestra vida y en el momento de que la muerte reclame nuestras almas nos vayamos sin exponer y arreglar todo lo que sucedió en el pasado..."
"Cisy, lo espere de Bella pero no de ti, mis cartas llegaron año tras año y no hubo respuesta, elegí lo mejor para mi y no se me puede culpar por ello solo por el tonto lema de la familia." Alejo el toque de su hermana "Fui desheredada, y repudiada junto a Sirius, inclusive antes de que él lo fuera y siendo mi primo me busco, no mis hermanas. No tú y no haré esto. Mi corazón ya tuvo bastante de este dolor como para volver a tenerlo vivo y fresco."
Narcissa estaba por responder si no fuera por una voz que reconoció lo suficiente como para hacer que ambas hermanas voltearan a la dirección de la voz.
"Harry" le llamó Andrómeda mientras este se acercaba con un rubio alto.
"Andromeda ¿qué fue lo que pasó? ¿Usted no está lastimada?" preguntó el moreno tan pronto como estuvo cerca de las dos mujeres.
"¿Mamá?" Draco preguntó confundido.
"¿Querido, qué haces aquí?"
"Acompañe a Harry, estaba con él cuando recibió la carta y quería conocer a mi tía."
Andromeda solo dio una pequeña mirada a ese rubio que si bien tenía todos los rasgos de Lucius, también compartía el porte de su hermana y dirigió su mirada nuevamente a Harry.
ESTÁS LEYENDO
La cosa es...
Fanfiction"Harry Maldito Potter y su maldita cara bonita después de la segunda guerra mágica ¿como se atrevía tan siquiera a verse tan bien con esas malditas gafas, sudado, lleno de escombros y sus perfectos ojos verdes? acababa de de derrotar al bastardo del...
