En su camino al altar Lucerys había pensado en todas las posibles muertes que Aemond le daría en la noche de bodas. Todos esos años había tratado de tranquilizarse, su madre también lo había intentado, pero todo se reducía al miedo que ahora sentía...
*La letra cursiva es alto Valirio, porque la neta, no me voy a poner a traducir todo y escribir doble, por alguna razón eso me da cringe.
ADV: se viene fuerte, entonces sino te gusta leer material explicito, mejor sáltate hasta el final del cap para las notas finales plis.
Recuerden poner fondo blanco gg
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Lucerys quiso escapar en cuanto piso la guarida de su esposo. Pero ya no podía hacerlo, no era tan cobarde, se detuvo ahí con los pies temblando, como un cervatillo recién nacido, tieso en su lugar y sin moverse de su puesto, alerta. Aemond caminó a su alrededor, con la mirada clavada en lo profundo de su alma (quizás como efecto secundario de tener un solo ojo) y allá donde taladraba su ojo, quemaba su cuerpo o eso sentía Lucerys. Quien trataba de no observar al dragón, evitando lo más posible ser juzgado por aquel con quien compartiría la cama.
Aemond se había vuelto loco y llevaba rato jugando con él, como si fuese un cazador, pero Lucerys no era una presa, al menos no cuándo hacía días que deseaba aquello. Entre los dos, era Lucerys quién estaba dispuesto a cualquier cosa para probar los labios de Aemond sobre su piel. Así que se giró, siguiendo el ojo azul de Aemond y aquella sonrisa socarrona. Luke no dijo nada, sino que siguió el ejemplo de Aemond y se quitó la capa. La hebilla sonó dura contra el piso al caer y y distrajo a Lucerys quien miró sus propios pies y la fantasía se deshizo.
Delgados, desnudos y sucios... como los de un crío. Esa fue la imagen que Aemond tenía de sus pies y de Lucerys en general, se avergonzó cuando el alfa le dijo que las criadas ya habían llenado la bañera con agua caliente, qué se limpiará y luego... Y luego solo salió de la habitación. Luke llevaba ya veinte minutos en el agua, ya estaba tibia y Aemond aún no había vuelto ¿Le dejaría solo? Esperaba que no, porque las ganas no habían bajado y esperaba ansioso por... su esposo. Cuando lo siguió no pensó mucha más allá que huir de su familia, pero conforme el pasillo los aislaban de los demás su cabeza había dado vueltas con ideas poco decentes.
Se tocó el estómago, aun sin ningún bulto o evidencia de tener un bebé. La única diferencia que Luke había sentido era la incipiente necesidad de orinar y follar...y claro la tristeza en conjunto con la ansiedad, pero estaba seguro de que esa fue por la boda y su familia, antes del bebé. Se preguntó cómo sería el bebé, ¿Saldría con el cabello de Aemond? Esperaba que sí, pero que se pareciera a su madre, o a Jace... no quería ver la cara del pequeño Aemond mutilado en el rostro de su hijo... o hija.