Capítulo 5

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13 de enero, 2018
Córdoba, Argentina

"Ese día Dalia volvió a la cancha para ver el partido de Belgrano contra Newell's. Habían empatado 1 a 1 y Cristian había ingresado en el segundo tiempo. Había sido una linda experiencia asistir por primera vez en su vida a un partido de fútbol, ya que la anterior vez solo había sido un entrenamiento. Si bien ella no era de mirar fútbol de clubes seguido, de hecho hasta ese entonces solo le gustaba mirar los partidos de la selección argentina, desde pre adolescente había decidido que era hincha de Belgrano solo para darle la contra a su padre, que era simpatizante de Talleres.

La pasión de los hinchas en la cancha era contagiosa y era imposible estar quieto o callado, Dalia tenía la voz un poco rasposa por haber estado coreando las canciones que se había aprendido mientras agitaba los brazos o abrazaba a Ju y Lucas, que estaban a su lado en la misma situación.

Al salir de la tribuna lo más tarde posible para evitar la marea de gente, entraron al pasillo interno, donde después de dar unos cuantos pasos se encontraron con Juan Brunetta, que estaba con el conjunto celeste y una toalla rodeandole el cuello.

—¿Cómo anda la banda? —saludó a cada uno y ellos lo felicitaron a pesar del empate y que en el medio del juego habían insultado bastante al árbitro.—Ahora la semana que viene jugamos contra Talleres así que imaginate lo que va a ser eso —le dijo a Dalia cuando ella le contó orgullosa que había coreado hasta el cansancio —necesitas una camiseta urgente.

—Para la semana que viene la consigo —le respondió ella cuando todos estuvieron de acuerdo. La remera celeste era para pasar desapercibida, pero ahora que le había agarrado el gusto quería vestirse adecuadamente para la situación.

—Na' tranqui, ahí te traigo una —Juan se fue a buscar la camiseta y los cuatro, ya que Fran también había ido, se quedaron esperando.

A los minutos apareció Cuti trotando en su dirección. Seguía con el short deportivo pero se había puesto una musculosa de entrenamiento. Cuando llegó a ellos les sonrió y saludó a todos con un beso en el cachete, en el turno de Dalia le sumó un plus desacomodándole el pelo.

—Viniste —dijo él, pero cuando Dalia estuvo por responder una voz desconocida se sumó a la conversación.

—Vinimos.

Dalia se dio la vuelta y vio a dos chicas, una de ellas lo abrazó a Cristian unos segundos y la otra también pero de forma más breve.

—Jugaste excelente hermanito —dijo la pelinegra provocandole una sonrisa al jugador.

—Es verdad —siguió la otra chica entusiasmada —ahora no me quiero perder ningún partido.

—Aldi, ella es Dalia —la presentó. —Dalia, ella es Aldana, la boluda que tengo como hermana —dijo ganándose un manotazo en el brazo. —Y ellos son Juli, Lucas y Fran.

—Y ella es mi amiga Mica —presentó Aldana a la chica que tenía el pelo teñido de un tono rojizo muy lindo.

—Soy amiga de la familia —agregó Mica con una sonrisa.—No sos de acá ¿no? —le preguntó a Dalia.

—Vivo en Buenos Aires, pero me vine de vacaciones, parte de mi familia es de acá —respondió amablemente.

Espero que el Cuti no te haya molestado mucho por tu acento, le gusta joder con esas boludeces —el nombrado se rió sin gracia y Dalia le dijo que no se preocupara —Ya lo conozco a este yo, desde que somos chiquitos —agregó palmeándole el hombro.

Hits Different | Cuti RomeroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora