Capítulo 6

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16 de enero, 2018
Córdoba, Argentina

"Dalia estuvo parada frente al armario improvisado que tenía en la habitación por más tiempo del que estaba acostumbrada. Era una simple salida a cenar con el grupo de siempre pero su prima Ju ya se había ido a pasar la tarde con Tobías, con quién cada día la veía más enganchada, así que ellos iban directamente al restaurante.

Mientras organizaban en el grupo de whatsapp, una hora atrás, Cristian le había hablado al privado diciéndole que él la llevaba. Dalia pensó en decirle a Fran y Lucas para ir con ellos, pero ni bien le comentó la idea al primero le dijo que se moría por verla llegar con Cuti juntos ya que desde que habían ido a comprar helado hace unos días las cargadas no habían parado.

—Al pedo tengo amigos —dijo Dalia hacia su celular, donde estaba la cara de Sofi. Había accedido sin dudar a una videollamada para ayudar a su amiga. —Excepto vos, obviamente.

—Y ese Cristian... ¿es ese 'morocho lindo' con el que te mirabas en el bar en año nuevo?

—Es al que después lo escuché diciendo que presuntamente yo no era 'para tanto' como para hablarme —respondió rodando los ojos.

—Si alguna vez querés darle una oportunidad hacelo sufrir un poco por favor te lo pido —Dalia suspiró exageradamente y negó con la cabeza.

—Por Dios, Sofi, lo conozco hace poco... conozco a toda esta gente hace poco, no me puedo poner así.

—Cuchame' Li, vos estás así porque Cristian te va a ir a buscar, porque por lo que me contaste ese grupo te hace sentir cómoda.

Dalia dejó de mirar a su amiga porque tenía razón, así que evitó responder. Agarró el vestido veraniego rojo liso, no lo había estrenado hasta ese momento pero le había encantado desde que lo había visto, le gustaban las pequeñas mangas que quedaban en el hombro. Se puso a un costado y se lo colocó rápidamente para después mostrarle a Sofi.

—Once de diez Li, me encanta como te queda.

Con los minutos que le quedaban se arregló un poco el pelo y terminó de ponerse rímel en las pestañas. Justo a la hora indicada le llegó un mensaje de Cristian, diciendo que ya estaba afuera. Ella le había pedido que no salga del auto ni que tocara el timbre porque lo que menos necesitaba era que alguno de sus tíos abriera la puerta y de comienzo a un interrogatorio.

Dalia salió de la habitación y su madre le dio una sonrisa y mirada que no terminó de comprender del todo.

—Con cuidado Dali —fue lo único que le dijo. Ella asintió y con la cartera en la mano salió de la casa.

Ubicó a Cristian en el auto negro con la ventanilla baja. Ella fingió poca importancia a la mirada de arriba a abajo que le dió y se dio la vuelta para cerrar la puerta con llave rápidamente. Cuando fue hasta el auto y pasó por adelante, Cristian tocó la bocina, haciéndole dar un saltito y sacándola del trance. Ella lo miró mal mientras él se reía y le abría la puerta desde adentro.

—Tenés cinco años —le dijo cuando abrió un poco más la puerta para entrar y sentarse en el asiento del copiloto.

—Venías re concentrada, tuve que hacerle caso al impulso. Fue más fuerte que yo —contestó con una sonrisa mientras prendía el auto. Era raro verlo sin ropa deportiva, sino con un jean.

Hits Different | Cuti RomeroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora