capítulo nueve:

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Mientras la discordia se sembraba entre los Gamma y el doctor..

Magenta: *fumando un cigarro* pero que día más patético...

La puerta secreta se abre, dando paso a su mano derecha, el oficial Carmine.

Carmine: disculpe la molestia, aquí traigo los vídeos editados que usted pidió

Magenta: exelente, te aseguraste de que se vean reales?, No queremos que por un solo error, esos inútiles dejen de servirnos

Carmine: tranquilo señor, lo revise 5 veces cada uno, nadie lo va notar

Los vídeos eran de los guerreros Z causando disturbios en los pueblos remotos, dónde la gente no tenía como defenderse.

Magenta: perfecto, tu trabajo ya está hecho, prepárate para darles una nueva clase a esos robots, y asegúrate de que se aprendan muy bien el vídeo, de eso depende su lealtad a la patrulla roja

Carmine: pero, creí que que solo bastaba con Cell max para realizar la misión

Magenta: así es, pero gracias al loco del doctor Hedo tenemos que ocuparnos de unos idiotas que se creen superhéroes, si hacemos algo sospechoso frente a ellos, lo más probable es que traten de revelarse, y eso no nos conviene

Carmine: tiene razón, no hay alguna manera de deshacernos de ellos?

Magenta: si nos deshacernos de uno, el otro se dará cuenta inmediatamente y daría aviso a su creador,.. si exterminamos a los dos, el doctor Hedo no sé cansará hasta aniquilarnos;.. y si tratamos de matar al doctor, ambos androides reducirán todo este establecimiento a polvo..

Carmine: ya veo...

Magenta: pero, hay una manera; hacer que los Gamma crean en verdad que son superhéroes y que Goku y compañía son los villanos, mientras que hacemos creer al doctor Hedo que tiene el control, después de eso podemos improvisar

Carmine: improvisar?, Cómo?

Magenta: muy fácil, que te parece que uno de los Gamma es derrotado fatídicamente en una de sus misiones, el otro va a buscar vengarse, por lo que tendremos a una máquina de matar efectiva, hasta que ya no lo necesitemos y le concedamos el mismo destino que su hermano, para finalmente derrotar al doctor Hedo teniéndolo en su punto más débil

Carmine: ya veo!, Es usted muy brillante señor

Magenta: eso ya lo sé, ahora ve y dales la clase del día a esos robots

Carmine: como diga señor,

El oficial se retira de la oficina secreta.

- Número Dos -Donde viven las historias. Descúbrelo ahora