— Oh, hola Chester – respondió el japonés algo nervioso.— No te escuché bajar… ¿Pasó algo?
— No, nada malo – decía el rubio mientras se acercaba.— ¿A ti te pasa algo? Te noto nervioso
— Yo no estoy nervioso – decía mirando que Chester se acercaba más a él. No podía mentir si estaba nervioso.
— Yo creo que sí lo estás… – dijo ya estando cerca suyo, Chester se paró un poco de puntitas para alcanzarlo.— ¿Es por mi? Te pongo nervioso?
Mike no respondió, sintió algo raro, su corazón golpeaba fuerte, no entendía qué pasaba, admitía que ese chico lo ponía nervioso y tenía una rara necesidad, quería… besarlo. Un sonido de la puerta principal abriéndose hizo que el rubio se separe del mayor.
— Supongo que está conversación no terminó – susurró para que lo escuché, Mike trago saliva.
— ¡Volví! – Otis fue a la cocina encontrándose con su padre y amigo.— Uy, pasó algo?
— Yo vine por agua y ví a tu papá preparando algo – respondió Chester sonriendo inocente, Mike solo asintió confirmando lo que dijo el tatuado.
— Oh, creí que había pasado algo… Bueno aquí están tus papas fritas, seguimos jugando hasta que sea hora? – preguntó mientras le daba su bolsita. Chester asintió y ambos fueron para la escalera no sin antes que el rubio volteara y le guiñe un ojo a Mike.
Mike creyó estar loco, ¿Estaba totalmente loco? ¿O ese chico se le estaba insinuando? Soltó un largo suspiro y siguió con lo suyo pero no podía negárselo, ese chico ya estaba clavado en su cabeza.
El sol ya se estaba ocultando, los chicos subieron al auto de Mike, mientras esté conducía ellos charlaban y se reían de lo que hacían en el instituto. Mike miraba el camino y escuchaba la risa de cierto chico que estaba sentado atrás, era como música para sus oídos, estaba más que claro que no iba a decir eso.
— Aquí es – dijo Chester y Mike se detuvo.
Chester se bajó despidiéndose de su amigo y después de Mike a quien le sonrió tiernamente, Mike se despidió sin poder evitar que un pequeño sonrojo se le apareciera.
Ya de noche cuando padre e hijo terminaron la cena y se prepararon para dormir, cada uno fue a su cuarto a dormir. Otis dormía tranquilamente en su cama sabiendo que mañana tendría que ir al instituto y se divertiría con su amigo, mientras que Mike estaba en su cama con los ojos abiertos mirando el techo con su mente a mil por hora y una imagen que no podía borrar y esa era la cara angelical de Chester, después de un rato mirando el techo se dió vuelta y se dispuso a dormir.
Martes…
*Entraba y salía de él, le besaba el cuello y le pasaba la lengua mientras escuchaba esos gloriosos gemidos, se empezó a mover más rápido y el rubio gritaba, ¡estaban por llegar! Ya casi!!...*
Mike despertó de golpe, la alarma sonaba fuerte en la habitación, se volteó y la apagó… solo fue un sueño… pero vaya sueño… no pudo creer lo que había soñado. Se levantó de la cama hasta que se dió cuenta de algo y era el gran problema en su pantalón, vaya… ese chico si que estaba clavado en su cabeza.
Soltó un suspiro y se sentó rápido en su cama cuando escuchó que su puerta se abría.
— Ya estoy listo papá – era Otis con una taza de café en la mano.— Ya prepare el tuyo te espero abajo – sonrió y salió del cuarto.
" Bueno, al menos no noto nada raro" pensó el japonés.
Ambos desayunaron y luego salieron en el auto, Otis preguntó si podían pasar por Chester, Mike se tensó un poco al escuchar su nombre sobretodo por lo que había soñado, más asintió y le sonrió a su hijo. Cuando llegaron a la casa de Chester, Otis bajo del auto y fue a tocar el timbre mientras el japonés esperaba en el auto.
Chester abrió la puerta encontrándose con su amigo, chocaron puños y se fueron para el auto, a Mike casi se le cae la baba al ver a ese chico rubio. Chester iba vestido con una remera blanca, un pantalón negro ajustado y unas zapatillas negras, pero ese pantalón dejaba mucho a la imaginación. Mike volvió a recordar el sueño y no pudo evitar pensar cómo se sentiría en realidad.
— ¡PAPÁ! – Mike despertó de nuevo.— Ya podés arrancar
— Si, claro…– Mike arrancó el auto y Otis volteó a ver atrás.
— ¿Por cierto qué onda con la vestimenta? ¿Tratas de impresionar a alguien? – pregunto sonriendo, Chester volteó los ojos y sonrió.
— Puede que sí – respondió viendo que Mike lo observaba por el espejo retrovisor, el rubio le guiño un ojo y Mike se puso tensó de nuevo.
Llegaron al instituto y ambos se despidieron de Mike, esté también se despidió pero aún no arrancaba pues se quedó mirando la forma de caminar de Chester… Definitivamente algo le pasaba con ese chico. Parecía que lo hacía… a propósito.
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Mayor
FanfictionOtis era un joven feliz, le iba bien en el instituto, hacia lo que más le gustaba que era jugar videojuegos y dibujar, tenía un gran padre que era muy bueno y permisivo con él y tenía un mejor amigo buena onda en el instituto. Todo iba muy bien, qui...