(+18)
[Amber]
- Cómo estás?- dije al entrar a mi dormitorio, donde Alex estaba descansando.
- Mucho mejor, tengo una gran enfermera.- me dio un beso en la frente.
Ya había pasado un mes desde que James atacó a Alex, todo había estado tan tranquilo.
¿Lo raro?, James no había llamada ni nada.
Debería estar feliz pero, eso solo significaba una cosa, James estaba planeado algo y no era nada bueno.
- Debo irme, Amelia me pidió que la acompañara a comprar unas cosas.
- No por favor- dijo Alex al tirar de mi brazo- hace mucho que no nos divertimos.
Alex apretó mi muslo con fuerza, su mano vagaba por mis piernas.
- El doctor dijo que debías descansar.
- Pero estoy bien, ya pasó un mes así que estoy completamente sano.
Me paré para salir del dormitorio, antes de abrir la puerta Alex me agarro de la cintura y me pego hacia el.
Pude sentir su gran ereccion, comenzó a besar mi cuello.
- Alex...
- Yo se que tu también extrañas esto tanto como yo- sus manos vagaban por mi cuerpo, tomo uno de mis pechos con fuerza.
Me giré para besarlo con desesperación, la respiración nos faltaba.
- Sube- salte y puse mis piernas en su torso, el apretaba mi trasero con fuerza y fuimos a la cama.
Alex me quito mi blusa, y yo su camisa. Enserio los dos necesitábamos esto.
Al quitar mi sostén, el succionaba uno de mis pechos.
Yo jalaba con fuerza su cabello, Alex comenzó a mover mis caderas lentamente, lo que hizo que mi centro de mojara más.
- Oh dios...- gemí con fuerza.
En un rápido movimiento el me giro y quede abajo de el.
Nos quitamos toda la quitamos ropa, y es besaba cada parte de mi cuello, yo lo necesitaba y el a mi.
- Extrañaba tanto esto, te amo tanto- Alex agarro su miembro y lo coloco en mi centro- extrañaba follarte.
Sin mas que decir me penetro. Yo gemí con fuerza mientras él se adaptaba a mi.
Sus estocadas se hacían más fuertes, nuestros gemidos resonaban por el dormitorio.
Me beso para callar mis gemidos, coloco una de mis piernas en su hombro, y una de sus manos se coloco en mi cadera para sentirnos más cerca.
- Te amo Amber- dijo Alex con dificultad, el me penetraba cada vez más rapido.
- Y yo a ti...
Nos besamos con lujuria, en un beso largo y caliente.
El seguía penetrándome, cada vez con más intensidad. Sentí una punzada en mi vientre.
- Alex...yo...
- Córrete conmigo.
Empezó a dar sus estocadas más fuertes y no pude aguantar más.
- Mierda!...- gemí al sentir que me venia dentro de él.
Unos segundo después sentí como descargaba su líquido en mi.
- Dios...
Alex se recostó a lado de mi, yo me acosté en su pecho.
ESTÁS LEYENDO
Perseguida
RomanceEl fue mi perdición y también mi tentación. - No te dejes engañar amor, soy el diablo disfrazado. "Al final siempre caemos en lo que más deseamos" [1er libro] [Editando]
