[Amber]
Mary y yo habíamos decidido hacer una receta de su familia, amaba cocinar con ella.
- Veo que usted y el señor James han estado más unidos estos últimos días
- Si, la verdad es que la hemos pasado muy bien.
- Me alegro por los dos, hace años que no lo veía así de feliz. Lo estas cambiado Amber- dijo Mary con una gran sonrisa en el rostro.
Había cambiado tanto desde que llegué aquí, las últimas semanas había conocido la parte más vulnerable de James.
[...]
- Hola!- dijo Jason.
- Por dios Jason, te hemos estado esperando, son las cinco de la tarde y no has comido- exclamo Mary.
- Tranquilas, solo vine a cambiarme y me iré, hay una gran fiesta en el pueblo, y bueno debo aprovechar que James no esta aquí para molestarme.
Sin decir más se fue, Mary y yo nos reímos, así que decimos ver unas cuantas películas.
Todo estaba tranquilo, James volvería mañana en la noche así que no tendríamos de que preocuparnos.
A pesar de las circunstancias estaba disfrutando estar aquí, no era tan malo después de todo. Sabía que no era bueno estar con James, pero no pude evitarlo.
Me deje caer porque sabía que sus brazos siempre estarían para atraparme.
[James]
Conducía lo más rápido que podía hacia mi aeropuerto, pero con la lluvia era difícil. Trataba de llamar a Jason pero no respondía, intente llamar a los guardias pero tampoco había respuesta.
- MIERDA!!!- grite golpeando el volante. Estaba desesperado, sino llegaba a tiempo, Frederick mataría a Amber y probablemente a Jason.
Había dejado a varios de mis hombres cuidando a Amelia, los doctores dijeron que se salvaría, pero estaba gravemente herida. No sabía como pero se había relacionado con Fredrick.
Seguía intentando llamar pero nunca hubo respuesta, ¿que demonios pasaba?, si tomaba ahora el avión llegaría en unas ocho horas, el problema era que no sabía si Frederick ya había llegado a Italia y nadie me contestaba.
No entendía porque no podía hacer llamadas, lo intentaba pero inmediatamente se cortaban, hasta que mi teléfono sonó, era un mensaje.
"Número desconocido"
M.Y.
Como una partida de ajedrez.
Solo que con unas cuentas jugadas sucias.
Era él, Frederick. El maldito hijo de puta había estado jugando conmigo.
Tenía que pensar rápido, pero solo se me ocurría una cosa, así que agarre mi teléfono y comencé a llamar a la única persona que podría con esta mierda, y créanme que nunca había pensado que haría esto.
- Hola?
- Hola John, tiempo sin hablar.
- Maldito idiota, te atreves a llamarme cuando tengo a todo el FBI buscándote!!
- Dejemos las rivalidades después, necesito tu ayuda.
- Disculpa??
- Estoy aquí en Nueva York, Frederick Meyer esta en Italia donde esta Amber, la matará John.
ESTÁS LEYENDO
Perseguida
RomanceEl fue mi perdición y también mi tentación. - No te dejes engañar amor, soy el diablo disfrazado. "Al final siempre caemos en lo que más deseamos" [1er libro] [Editando]
