17

1.4K 110 14
                                        



Koko aun seguía en la casa, la hora era avanzada, los niños de tanto jugar con el terminaron dormidos.

Kokonoi estaba feliz.

El ayudó a llevarlos al cuarto para que puedan descansar mejor y más cómodos, los dejaron en las cunas, después se acomodó a tu lado mientras obserbavas a tus hijos, el te miraba con tristeza, ya que sabía todo lo que Izana te hacía pasar.

Después de unos segundos, te percataste de su mirada en ti, era inevitable no ponerte nerviosa.

Después de ese beso había una tensión entre ustedes, algo que probablemente no sería fácil de borrar.

Koko:Oye, ______, lo siento, en verdad.

-no tiene sentido disculparte, ya, no es tu culpa, Koko.

Koko se acercó  a ti, tu diste dos pasos atrás chocando con la pared, estabas confundida, normalmente reaccionabas así al saber que tendrías una muestra de "afecto" de Izana.

Izana había creado traumas horribles y difíciles de olvidar, siempre tratabas de huir.

El empezó a besarte, correspondiste nuevamente.

Después de pocos segundos, el se separó de ti, mirando abajo.

Cayeron en cuenta de que estaban frente a los niños, aunque fuera solo un beso, era raro para ti.

Koko: disculpa. -limpiaste tus labios.

Te quedaste quieta, qué decir...

- Izana, el llegará, es tarde y puede llegar en cualquier momento.

Kokonoi reaccionó, aun tenía miedo de tan solo imaginar como reaccionaría o que sería capaz de hacer si los encuentra así.

Koko: Sí, creo que me iré ya,solo que, me da inseguridad de que te quedes sola aquí con ellos, afuera hay mucho peligro.

Las horas pasaban y el aún no llegaba, estabas sentada recordando como comenzó todo y como cambió tu vida en unos días, recordaste que en algún tiempo Izana empezó a tratarte bien, pero aún seguías resentida por lo que te había hecho, fue cuando empezó a tratarte de la peor forma que podían tratar a una persona, pero de cierta forma en ese tiempo te hacía sentir bien, segura y querida.

Era algo inexplicable pero, por primera vez sentiste amor desde que lo conociste, a la edad de 14 años. Tu corazón se sentía cálido, fueron tus ansias de imaginar un noviazgo precioso con Izana al principio de todo, como un cuento de hadas, el te hizo creer que era bueno.

Te ilusionó y lastimó cruelmente.

Su obsesión creció tanto que mostró su verdadera cara, claramente ya no eras esa niña ingenua a la cual engañaron con mentiras.

Tu asco crecía a cada día.

Cortó tus "alas", ni siquiera pudiste terminar de estudiar, tu ira era demasiada, tu decepción...

Había veces en las que llegabas a echarte la culpa por "conocerlo".



















¦Con Izana.


El ahora se encontraba en un club nocturno con miembros de Tenjiku...

Una gran cantidad de mujeres bailaban en todo el lugar, el ambiente era hormonal, todo apestaba a alcohol. El tenía la mirada en la chica que no dejaba de mirarlo mientras bailaba, cada que la miraba era como si estuvieras tú en su lugar, era raro de explicar.

El daría todo por una muestra de afecto tuya.

Tomó grandes cantidades de alcohol,  en cada sorbo que daba venía un recuerdo de como te trataba, de cierta forma cada vez más entra un dolor en el pecho, un sentimiento de culpa.

Hanma: ¿Por qué Kokonoi no viene?

Nadie le respondió, fue hasta que Shion decidió hablar.

Shion: ¿Crees que le importa mirar a una mujer? Solo tiene ojos para dinero ese hambriento.

Mochi: No es el único amargado, Kakucho tampoco viene.

Ran: Igual no se pierden de mucho, deberían contratar a mujeres más lindas.

Shion: Exijes mucho y ofreces poco, maricón.

Ran: Tu opinión no me importa.

Izana prendió un cigarro, al mismo tiempo se acercaban dos lindas mujeres a el, antes de que pudieran llegar  hasta el y bailarle, se puso de pie acabando de tomar el vaso con wiski.

Caminó de largo saliendo del lugar sin despedirse de los miembros de tal pandilla, no sin antes dejando propina en la mesa de aquel lugar.

Subió al coche con apuro, manejando a toda velocidad, quería estar contigo  y abrazarte, aunque ya sabía que lo rechazarías por completo.


El llegó a casa, seguía ebrio.

Cuando escuchaste la puerta abrirse, sabías que sufrirías otra vez, era algo normal que te maltratara o abusara de ti cuando estaba ebrio.

Estabas dudando si quedarte en el cuarto de tus hijos o salir, solo que si te quedabas ahí, despertarías a tus hijos.

Izana entró y te abrazó, era raro, no era brusco ni grosero, pero eso no te conmovía en lo absoluto, querías quitarlo.

- Por favor, no me toques...

El no dijo nada, normalmente haría todo lo contrario o te golpearía por no "obedecerlo".

Estaba haciendo efecto el alcohol.

Olía demasiado a este, el también sintió un olor en ti...

Un olor de alguien más...

Raramente, lograste salir de sus brazos, el estaba pensando mucho en ese olor.

Saliste de esa habitación, llegando hasta la cocina, siempre te metías ahí porque había más objetos de defensa, eran muchas las veces que le dejabas heridas por eso mismo.

El entró también, solo que estaba llorando...

Jamás esperaste mirar a Izana de esa forma.

Izana: _____... Tu no, por favor...

- ¿no qué? -hablaste asustada.

Izana: Hueles a perfume, perfume de un hombre...

Kokonoi utilizaba cosas demasiado costosas.

- Claro que no...

Había una tensión horrible, querías salir de ahí ya.

Izana:¿no? Yo acabo de olerte.

- Es mentira, a demás, tu te acuestas con muchas mujeres, tu mismo me lo has dicho, ¿por que te molestas tanto?-hablaste con mucho miedo e inseguridad.

Izana: Pero yo solo te amo a ti... No sabes cuanto daría por tu cariño.

- No puedo hacerlo, nunca fuiste el indicado para mi.

Estaba demasiado enojado, pero sus ganas de llorar eran mucho más grandes.

Izana: ¿quién mierda es él? -se acercó a ti.

- ¡no es nadie, ya te lo dije!

Izana: Siento mucho haberte descuidado...

- Ese no es el tema... Aléjate...

Izana:¡¿Por qué eres tan mala esposa?! ¡Nunca me quisiste!

-Baja la voz... ¿Como quieres que te quiera? Tus tratos no me iban a enamorar, solo me usaste y me dañaste... Por eso me das asco...















.

Ultraviolence | Izana x Lectora ☹︎ (2)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora